La historia de amor entre Megan Fox y Machine Gun Kelly ha llegado oficialmente a su final. Aunque durante meses surgieron rumores sobre una posible reconciliación tras el nacimiento de su hija, todo indica que la relación entre la actriz y el músico quedó en el pasado y que actualmente solo mantienen un vínculo enfocado en la crianza compartida.
De acuerdo con información publicada por la revista People, una fuente cercana aseguró que ambos llevan tiempo sin mantener una relación sentimental. “No han estado juntos de una manera real desde hace tiempo y lo que existía entre ellos a nivel romántico ya terminó”, afirmó la fuente.
La separación ocurrió antes del nacimiento de su hija Saga Blade, quien llegó al mundo en 2025. Sin embargo, la cercanía que mantuvieron tras la llegada de la bebé alimentó especulaciones sobre un posible regreso, especialmente porque Machine Gun Kelly ha estado presente en los primeros meses de vida de la pequeña.
En esta nueva etapa, Megan Fox estaría completamente enfocada en su familia y en su rol como madre. La actriz comparte su tiempo entre sus hijos Noah Shannon (2012), Bodhi Ransom (2014), Journey River y la recién nacida Saga Blade, priorizando la estabilidad y adaptación de su entorno familiar.
Meses atrás, diversas fuentes señalaron que Fox se mostraba satisfecha con la forma en que el cantante asumió su papel como padre, lo que reforzó las teorías de reconciliación. Incluso se mencionó que ambos se comportaban como pareja durante el nacimiento de su hija, pese a no vivir juntos.
Actualmente, esa dinámica se mantiene únicamente en términos de apoyo parental. Machine Gun Kelly pasa algunas noches a la semana en casa de la actriz para colaborar con los cuidados de la bebé, aunque ambos continúan residiendo por separado. Además, el músico se prepara para iniciar una gira, lo que marcará una nueva etapa en su agenda profesional.
Según reportes previos, la ruptura definitiva se habría producido el año pasado, luego de que Megan Fox descubriera mensajes del cantante con otras mujeres, situación que terminó por cerrar cualquier posibilidad de reconciliación sentimental.

