El Real Madrid vivió una de sus noches más oscuras en la Copa del Rey. En lo que marcó el debut oficial de Álvaro Arbeloa como técnico del primer equipo, el conjunto merengue fue sorprendido por un combativo Albacete, que se impuso 3-2 en el Estadio Carlos Belmonte, sellando una eliminación histórica en los octavos de final.
El encuentro fue una montaña rusa de emociones que terminó de la peor forma para el madridismo, evidenciando fragilidades defensivas que el cuadro local supo castigar en los momentos críticos.
Crónica de una noche de pesadilla
El marcador se abrió al minuto 41 cuando Javier Villar aprovechó un descuido en la marca aérea para conectar un cabezazo letal que puso el 1-0 para el Albacete. Sin embargo, la reacción blanca llegó antes del descanso: al 48′, el juvenil Franco Mastantuono cazó un balón en el área chica para dictar el empate parcial.
El cierre del partido fue frenético:
- Minuto 82: Jefte Betancor devolvió la ventaja al Albacete (2-1).
- Minuto 91: Gonzalo García parecía rescatar el honor merengue con el 2-2 que olía a prórroga.
- Minuto 95: En la última jugada del encuentro, nuevamente Jefte Betancor se vistió de héroe para anotar el 3-2 definitivo, desatando la euforia local y el caos en la “Casa Blanca”.
Un inicio cuesta arriba para Arbeloa
La gestión de Arbeloa comienza bajo una presión máxima. La eliminación ante un equipo, en el papel inferior, deja al Real Madrid con una competición menos en el calendario y muchas dudas sobre el funcionamiento colectivo tras recibir tres goles en una fase de eliminación directa.
Ahora, los merengues deberán sacudirse el polvo y enfocarse en LaLiga y la Champions League para intentar salvar una temporada que ha recibido un golpe durísimo en su primer compromiso copero.

