BOSTON.— Tatiana Schlossberg, periodista especializada en medio ambiente, activista climática y nieta del expresidente estadounidense John F. Kennedy, falleció a los 35 años, informó su familia mediante un comunicado difundido por la Fundación Biblioteca John F. Kennedy.
“Nuestra hermosa Tatiana falleció esta mañana. Siempre estará en nuestros corazones”, señaló el mensaje, sin detallar el lugar ni la causa específica del fallecimiento.
Schlossberg era hija de Caroline Kennedy y del diseñador Edwin Schlossberg. En noviembre de 2025, la propia Tatiana reveló que padecía cáncer terminal, a través de un ensayo personal publicado en The New Yorker.
Una lucha contra la leucemia
Tatiana fue diagnosticada en mayo de 2024 con leucemia mieloide aguda, una variante poco común que suele presentarse en personas de mayor edad. La enfermedad fue detectada tras el nacimiento de su segundo hijo, cuando un estudio médico reveló un recuento anormalmente alto de glóbulos blancos.
En su texto titulado A Battle With My Blood (Una batalla con mi sangre), narró meses de quimioterapia, dos trasplantes de células madre y su participación en ensayos clínicos experimentales. En uno de ellos, relató, su médico le explicó que el tratamiento podría prolongar su vida solo por un tiempo limitado.
Crítica a políticas de salud
En el mismo ensayo, Schlossberg expresó fuertes críticas hacia su tío, Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud de Estados Unidos, al considerar que algunas de sus decisiones afectan la investigación médica.
Señaló recortes de casi 500 millones de dólares destinados al desarrollo de vacunas de ARNm, tecnología que —afirmó— podría ser clave para combatir ciertos tipos de cáncer.
Trayectoria periodística y legado
Tatiana Schlossberg desarrolló gran parte de su carrera como reportera ambiental en la sección de Ciencia de The New York Times, donde cubrió temas de cambio climático y sustentabilidad.
En 2019 publicó el libro Inconspicuous Consumption, un análisis sobre el impacto ambiental de hábitos cotidianos, obra que recibió en 2020 el Premio Rachel Carson de la Sociedad de Periodistas Ambientales.
En su ensayo final, confesó uno de sus mayores temores: que sus hijos no la recordaran. También expresó el dolor de dejar atrás la vida que construyó junto a su esposo, George Moran, y el peso emocional que su enfermedad representó para su familia.
“He intentado toda mi vida ser buena… y ahora he añadido una nueva tragedia a la vida de nuestra familia”, escribió.
La muerte de Tatiana Schlossberg deja un legado marcado por el periodismo ambiental, la conciencia climática y una voz crítica dentro de una de las familias políticas más influyentes de Estados Unidos.

