Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se movilizaron al municipio de Doctor Coss, Nuevo León, luego del reporte de una persona lesionada por la explosión de un artefacto explosivo enterrado en un camino vecinal.
De acuerdo con los primeros informes de las autoridades, el incidente ocurrió cuando un ejidatario se desplazaba en una camioneta con redilas y un remolque, sobre el camino que comunica a la comunidad El Brasil con El Serafín. Al paso del vehículo, el artefacto detonó, provocando daños severos en el área frontal del motor.
Camioneta absorbió la explosión y salvó la vida del conductor
El impacto se concentró en la parte delantera del vehículo, lo que evitó que la explosión alcanzara la cabina, salvando prácticamente la vida del conductor. El ejidatario presentó lesiones leves, mismas que no ponen en riesgo su vida, y recibió atención médica por parte de los cuerpos de emergencia.
Tras el reporte, al sitio acudieron elementos de Fuerza Civil, personal de la Agencia Estatal de Investigaciones, así como efectivos del Ejército Mexicano, quienes acordonaron la zona para evitar riesgos adicionales y realizar las primeras diligencias.
Hechos se suman a otros casos recientes en Doctor Coss
Este nuevo incidente se suma a otros dos hechos similares registrados recientemente en el municipio, relacionados con la detonación de presuntos explosivos enterrados en caminos rurales.
En uno de ellos, un ejidatario perdió la vida hace algunas semanas, luego de que un artefacto explotara en un supuesto campo minado en la comunidad El Zacate, en San José.
En otro caso, cinco elementos de Fuerza Civil resultaron lesionados durante labores de patrullaje en la comunidad Francisco I. Madero, cuando la unidad en la que viajaban hizo contacto con un presunto artefacto explosivo. Uno de los oficiales presentó lesiones de consideración y requirió atención médica especializada.
FGR atrae la investigación
Debido a la naturaleza y tipo de explosivos utilizados, el caso fue turnado a la Fiscalía General de la República (FGR), la cual ya integra una carpeta de investigación para esclarecer los hechos, determinar el origen de los artefactos y deslindar responsabilidades.
Las autoridades mantienen operativos de vigilancia en la zona, ante el riesgo que representan este tipo de explosivos para habitantes y cuerpos de seguridad que transitan por caminos rurales del oriente de Nuevo León.

