MÉXICO.— Ante la amenaza de Donald Trump de imponer un arancel del 5%, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó claro que su gobierno no contempla renegociar el Tratado de Aguas de 1944. Explicó que, a pesar de la presión, México mantiene pláticas continuas con autoridades de Estados Unidos para cumplir con el acuerdo sin comprometer el acceso al agua de la población.
Sheinbaum enfatizó que cualquier entendimiento deberá priorizar el consumo humano y garantizar condiciones justas para los productores agrícolas.
“Nuestro objetivo es cumplir con el tratado sin afectar el agua destinada al uso humano, y estamos trabajando con los gobernadores para alcanzar un acuerdo que evite conflictos internos ante lo que pueda proponer Estados Unidos”, afirmó.
La mandataria dijo confiar en que llegarán a una solución y confirmó que este jueves se celebró otra reunión técnica sobre el tema. Reiteró que las decisiones deberán asegurar el abastecimiento para las familias y un reparto equitativo para los agricultores, sectores clave en medio de la presión binacional.
Consultada sobre las opiniones de especialistas que señalan que el tratado ha quedado rebasado por el crecimiento poblacional y la sequía, Sheinbaum reconoció que el documento necesita ajustes. No obstante, rechazó una renegociación total del acuerdo vigente desde hace 80 años.
Detalló que las actualizaciones deben realizarse mediante actas y acuerdos adicionales, los mecanismos formales que permiten modificar la operación del tratado de acuerdo con la disponibilidad real del agua. Recordó que ya se utilizaron estos instrumentos en 2000 y 2020, y que en los últimos meses la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) ha incrementado la frecuencia de sus reuniones para dar seguimiento al tema.

