El contundente 5-0 de Tigres sobre Xolos en la vuelta de los cuartos de final del Apertura 2025 confirmó no solo el gran momento futbolístico del equipo, sino también el crecimiento evidente de Diego Lainez, uno de los jugadores más destacados de la eliminatoria.
Lainez tuvo una actuación madura y desequilibrante. Desde el arranque impuso su ritmo, encaró con determinación y generó constantes jugadas de peligro. Su visión en el último tercio del campo marcó diferencia, aportando asistencias, desbordes y presencia ofensiva que desestabilizaron por completo a la defensa de Xolos. Además, su entrega sin balón reflejó una evolución integral en su juego, demostrando mayor disciplina táctica y sacrificio defensivo.
Tras el partido, el técnico Guido Pizarro habló ampliamente sobre el nivel de Lainez y el funcionamiento general del equipo.
“Diego viene con un crecimiento personal muy grande, es uno de los líderes del equipo, muy afortunados de tenerlo”, afirmó el estratega, resaltando el papel del extremo dentro y fuera de la cancha.
Pizarro también enfatizó el trabajo colectivo de Tigres, destacando que el resultado no solo fue producto de individualidades, sino de una estructura sólida que el equipo ha logrado consolidar a lo largo del torneo. Señaló la intensidad, el orden y la madurez con la que sus jugadores afrontaron la eliminatoria, elementos que —según él— serán fundamentales rumbo a la semifinal.
“La fortaleza del grupo es lo que nos tiene aquí”, explicó el técnico, haciendo hincapié en el compromiso y la competitividad interna del plantel. Para Pizarro, Lainez encarna precisamente ese espíritu: un futbolista que ha evolucionado con constancia, que impulsa al equipo y que, en momentos clave, aparece como líder natural.
Con el pase asegurado, Tigres llega a semifinales mostrando equilibrio y un alto nivel individual, especialmente de jugadores como Lainez, cuya transformación ha sido clave para que el equipo mantenga una versión sólida y ambiciosa en la Liguilla.

