El panorama no es alentador para Tigres UANL. Cada vez que el equipo felino ha iniciado una serie de Liguilla con una derrota en la ida —al menos desde el Clausura 2024— la remontada simplemente no ha llegado. Hoy, de cara al duelo de vuelta ante Xolos de Tijuana con un marcador global de 0-3, la pregunta inevitable es si el conjunto universitario será capaz de romper una tendencia que ya se ha vuelto preocupante.
Un historial reciente lleno de tropiezos
La historia más inmediata del club en Liguilla parece repetirse una y otra vez. En el Clausura 2024, Tigres cayó 2-1 ante Rayados en el partido de ida de cuartos de final. Para la vuelta, el equipo buscó la reacción en el Estadio BBVA, pero solo consiguió un empate 1-1, insuficiente para avanzar y una muestra más de su dificultad para revertir marcadores adversos.
El problema volvió a aparecer en el Apertura 2024, cuando Tigres fue sorprendido y goleado 3-0 por Atlético de San Luis en la ida. En el partido de vuelta, los dirigidos en ese entonces por Veljko Paunović empujaron, generaron algunas opciones, pero nuevamente el marcador final 0-0 evidenció la incapacidad para cambiar la historia.
Con estos resultados, Tigres acumuló una racha de dos eliminaciones consecutivas tras perder la ida, ambas sin lograr siquiera ganar el partido de vuelta. Ahora, ante Xolos, se presenta una tercera oportunidad… pero también un obstáculo aún mayor.
La estadística es contundente: remontar no es habitual
Desde los torneos cortos, Tigres ha enfrentado múltiples escenarios adversos en Liguilla. Cada vez que inicia una serie con desventaja de dos o más goles, las probabilidades de revertirla se desploman. Aunque existen algunas hazañas en su historia —como la recordada remontada al América en el Apertura 2005 con un 4-1 en la vuelta tras caer 3-1 en la ida—, este tipo de gestas han sido muy poco frecuentes.
Y en los últimos años, prácticamente inexistentes.
La combinación de un rival ordenado, el desgaste natural del equipo y la presión por atacar desde el primer minuto coloca a Tigres en una situación que estadísticamente no le ha favorecido.
¿Qué necesita Tigres para romper la racha?
Para mantenerse con vida en el torneo, Tigres debe ganar por tres goles de diferencia como mínimo. Una misión compleja, pero no imposible. La clave estará en tres elementos:
1. Intensidad ofensiva temprana
Tigres necesita anotar rápido. Un gol antes del minuto 30 cambiaría la dinámica emocional del partido y obligaría a Xolos a replegarse, abriendo espacios.
2. Orden defensivo absoluto
Conceder un gol prácticamente sentenciaría la eliminatoria. Los felinos deben atacar, pero con equilibrio, evitando los contragolpes que tanto daño suelen causarles en este tipo de instancias y jugadores como Juan Brunetta y Ángel Correa deben comandar el ataque felino.
3. El impulso de la afición en el Volcán
Históricamente, Tigres ha construido grandes noches en el Estadio Universitario. La afición será fundamental para mantener el ritmo, presionar al rival y empujar moralmente a los jugadores en los momentos más tensos.
La pregunta clave: ¿podrán lograrlo?
La realidad es contundente: Tigres no ha podido remontar ninguna serie desde 2024 cuando perdió la ida. Ahora se enfrenta a un escenario aún más complicado: un 0-3 que obliga a la perfección.
Pero también es cierto que el equipo ha sido protagonista de noches memorables, que futbolistas como Gignac, Lainez o Córdova —si tiene participación— han respondido en momentos críticos, y que el Volcán suele encender partidos que parecían imposibles.
La historia reciente dice que Tigres no remonta.
La historia grande dice que Tigres nunca se rinde.
El sábado veremos cuál de las dos versiones prevalece.

