Vitoreado por cientos de estudiantes en Caracas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que las “asechanzas” del Gobierno de Estados Unidos no lo detendrán, incluso mientras encabezaba un acto festivo donde bailó ritmos tropicales junto a su esposa.
El mandatario lanzó críticas directas contra Washington, que mantiene un amplio despliegue militar en el Caribe, incluido el portaaviones más grande del mundo, bajo el argumento de reforzar las operaciones antinarcóticos. Caracas, por su parte, denuncia que esto constituye una “amenaza militar letal” con fines de desestabilización.
Durante el evento, Maduro se mostró desafiante:
“Es viernes y se declara en rumba total. ¡A mí no me para nadie!”, exclamó antes de pedir música mientras subía al escenario entre gritos y aplausos de los jóvenes.
Entre las canciones sonó un tema electrónico que incluía frases del propio mandatario en inglés:
“No war, no crazy war… peace, peace, yes peace”, lo que provocó que Maduro bailara y saltara al ritmo de la música.
Llama a estudiantes a pedir paz
Maduro pidió a los jóvenes venezolanos contactar a movimientos estudiantiles en Estados Unidos para exigir el fin de lo que calificó como acciones bélicas contra Venezuela.
“Paren la guerra, no a la guerra, Venezuela quiere paz”, insistió desde el escenario frente al Palacio de Miraflores.
La multitud respondió con vítores. Una joven gritó: “¡Maduro, te amo!”, a lo que el presidente contestó: “Yo también te amo”, asegurando que el cariño del pueblo le da fuerza para enfrentar “demonios, asechanzas y amenazas”.
Operación antinarcóticos deja más de 80 muertos
La operación militar estadounidense en el Caribe ha dejado más de 80 personas muertas en una veintena de ataques contra presuntas narcolanchas, hechos que el Gobierno venezolano califica como “ejecuciones extrajudiciales”.
La administración del entonces presidente Donald Trump contempla además declarar como organización terrorista al supuesto Cartel de los Soles, con el cual Washington vincula directamente a Maduro y a altos mandos venezolanos.
Una clasificación de este tipo abriría la puerta a una acción militar formal contra Venezuela, aunque Trump ha dicho públicamente que mantiene disposición al diálogo.

