Estados Unidos decidió pausar las negociaciones para un acuerdo comercial con Tailandia, en medio del aumento de tensiones en la frontera entre Bangkok y Camboya.
La medida llega después de que el gobierno tailandés suspendiera esta semana el acuerdo de paz, firmado en octubre con la mediación del presidente Donald Trump.
En un comunicado emitido este sábado, la Cancillería de Tailandia informó que recibió una carta oficial de la Administración estadounidense notificando la suspensión temporal del diálogo comercial.
Según el documento, las negociaciones podrán reanudarse una vez que Tailandia “reafirme su compromiso” con la implementación del pacto firmado con Camboya.
Washington expresó su preocupación y manifestó su deseo de que ambos países “alcancen una solución lo antes posible”, tres días después de que los Ejércitos de Tailandia y Camboya se acusaran de intercambiar disparos en la frontera común. El enfrentamiento dejó un muerto y tres heridos del lado camboyano.
La Cancillería tailandesa señaló su “decepción” ante la decisión del gobierno estadounidense, insistiendo en que los asuntos de seguridad no deben vincularse con las discusiones comerciales, por tratarse de temas de interés mutuo.
El gobierno de Bangkok reiteró su intención de expandir sus oportunidades económicas mediante nuevos tratados de libre comercio, la diversificación de mercados y la participación en marcos globales de cooperación.
El primer ministro Anutin Charnvirakul sostuvo una conversación telefónica con Trump el viernes por la noche, en la que expresó disposición a seguir colaborando con Estados Unidos.
Aun así, advirtió que Tailandia “debe reservarse el derecho de tomar las medidas necesarias para proteger su soberanía”, mientras espera que Camboya reconozca la violación del acuerdo.
Tailandia suspendió el pacto el lunes tras la explosión de una mina terrestre que dejó gravemente herido a un soldado tailandés. Bangkok sostiene que el artefacto fue colocado recientemente en la zona limítrofe, mientras que Nom Pen afirma que se trata de una mina remanente de conflictos pasados.
Durante su viaje hacia Florida, Trump declaró a periodistas que el simple anuncio de posibles tarifas comerciales contra ambos países ayudó a frenar una escalada mayor. El presidente afirmó haber conversado por separado con Anutin y con el primer ministro camboyano Hun Manet, logrando evitar un conflicto más grave.
La situación volvió a deteriorarse esta semana, complicando el panorama diplomático y económico para la región y empujando a Estados Unidos a congelar las negociaciones comerciales hasta nuevo aviso.

