Ciudad de México.- Momentos de tensión se vivieron este sábado en el Zócalo capitalino, luego de que manifestantes y encapuchados lograron derribar las vallas metálicas que protegen Palacio Nacional, tras más de una hora de golpear y patear las estructuras que rodean el recinto.
La protesta, convocada para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, reunió a miles de personas que denunciaron la violencia en el país. Desde las 13:00 horas, los inconformes se concentraron frente al recinto presidencial, donde exigieron respuestas al Gobierno federal.
Policías responden con gas, golpes y extintores
Cuando las vallas finalmente cedieron, cientos de elementos de seguridad reaccionaron con gas lacrimógeno, golpes y el uso de extintores, generando una confrontación que se prolongó por al menos media hora en la explanada.
Manifestantes intentaron aproximarse a las puertas de Palacio Nacional con el objetivo de “dar portazo” e ingresar al recinto, lo que intensificó la reacción policial. Durante el choque, se lanzaron piedras, se registraron empujones y varios jóvenes resultaron lesionados.
Personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) asistió a los heridos, quienes presentaban golpes, irritación por el gas y contusiones provocadas por la confrontación.
Ciudadanos auxilian a afectados por gas lacrimógeno
En medio de los enfrentamientos, mujeres que participaban en la manifestación entregaron agua y suero a quienes habían sido afectados por los gases. La tensión se mantuvo hasta el cierre de la protesta, en la que diversos colectivos acusaron un uso excesivo de la fuerza pública.
Granaderos y elementos con escudos avanzaron sobre los manifestantes después de la caída de las vallas, golpeando y dispersando a grupos que intentaban permanecer en la explanada.
Hasta el momento, las autoridades no han informado el número oficial de personas heridas ni si hubo detenidos tras los disturbios.

