Monterrey,NL.- Habitantes del municipio de García, Nuevo León, fueron testigos de un espectáculo poco común en el norte de México: una aurora boreal que iluminó el cielo la noche del martes, visible principalmente en la carretera hacia Icamole.
La Sociedad Astronómica de Nuevo León confirmó que el fenómeno fue producto de una tormenta geomagnética severa, registrada durante la noche del 11 de noviembre, la cual provocó perturbaciones en el campo magnético terrestre y generó las coloridas luces que sorprendieron a la comunidad.
En redes sociales circularon múltiples fotografías y videos de las luces verdosas y rosadas sobre el cielo regiomontano, que rápidamente se viralizaron entre usuarios y aficionados a la astronomía.
Causa: una tormenta geomagnética severa
De acuerdo con la cuenta especializada MeteoAlert Monterrey, el evento fue consecuencia directa de la intensa actividad solar registrada esa noche.
“El resultado de esa tormenta geomagnética severa es la aparición de auroras boreales sobre Nuevo León, el norte de México y otros países de la misma latitud —incluso en el hemisferio sur con las auroras australes—”, detalló la publicación.
El fenómeno, común en regiones cercanas al Círculo Polar Ártico, ocurre cuando partículas solares cargadas chocan con el campo magnético de la Tierra, produciendo las luces características visibles en el cielo nocturno.
¿Se podrá ver otra vez?
La Sociedad Astronómica de Nuevo León explicó que la posibilidad de observar nuevamente el fenómeno depende de la actividad solar y puede predecirse solo con un par de horas de anticipación.
Para quienes deseen intentar captarla de nuevo, los expertos recomiendan:
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Alejarse de zonas urbanas y de contaminación lumínica.
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Buscar lugares oscuros, despejados y con horizonte hacia el norte.
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Usar cámaras con exposición larga o teléfonos con modo nocturno.
Un fenómeno extraordinario en el norte del país
Eventos como este son extremadamente raros en México y suelen coincidir con tormentas solares intensas, capaces de generar auroras visibles en latitudes más bajas de lo habitual.
La Sociedad Astronómica invitó a los aficionados a compartir sus registros con fines científicos y educativos, subrayando la importancia de documentar estos fenómenos para comprender mejor la interacción entre la Tierra y el Sol.

