Nuevo León.- Luego de la crisis del agua que vivió Nuevo León en 2022, el gobernador del Estado, Samuel García Sepúlveda, aseguró que su administración no dejará una herencia de escasez hídrica y que trabaja en nuevos proyectos para asegurar el abasto de agua a largo plazo.
Durante un mensaje reciente, el mandatario explicó que, aunque actualmente las presas del estado se encuentran llenas, su gobierno continúa explorando fuentes alternativas para garantizar la sostenibilidad del suministro en los próximos años.
“No nos confiamos. Yo no le voy a dejar al siguiente gobernador o gobernadora una bronca de agua. A pesar de que hoy tenemos agua para los siguientes tres o cuatro años, no dejamos de jalar ni de explorar nuevas fuentes para el reciclaje del agua y reuso potable”, afirmó García Sepúlveda.
Entre los proyectos que se analizan, el gobernador mencionó la instalación de una planta desalinizadora en la Laguna de Matamoros y la concesión del río Pánuco, que permitiría incorporar un proyecto regional de abastecimiento.
“Estamos todos los días trabajando para que nunca más le falte agua al estado y siempre tener al menos una reserva del 25 por ciento, como marca el estándar internacional”, añadió.
El titular del Ejecutivo estatal recordó que recientemente la Comisión Nacional del Agua (Conagua) decidió no realizar el trasvase de la presa El Cuchillo hacia la Marte R. Gómez, en Tamaulipas, garantizando así la disponibilidad del recurso para Nuevo León.
García Sepúlveda destacó que al inicio de su administración enfrentó uno de los mayores retos en materia hídrica, cuando las presas se encontraban en niveles críticos.
“Nos habían dejado la boca seca: Cerro Prieto estaba seco, La Boca igual, y El Cuchillo al 30 por ciento. Tuvimos que actuar de forma responsable y con decisiones difíciles, pero hoy los resultados están a la vista”, señaló.
El mandatario celebró que actualmente las presas La Boca y Cerro Prieto superan el 100% de su capacidad, mientras que El Cuchillo se encuentra en su nivel máximo y la presa León —la más reciente fuente de abastecimiento— alcanza un 40% de llenado.
Además, recordó la conclusión del acueducto El Cuchillo II, con más de 100 kilómetros de extensión, y los trabajos permanentes de Agua y Drenaje de Monterrey en la modernización de tanques, medidores y reductores para una gestión eficiente del agua.
Con estos avances, el gobernador reiteró su compromiso de que Nuevo León no vuelva a sufrir una crisis hídrica, impulsando un modelo de planeación y sustentabilidad en la gestión del agua.

