Monterrey,NL.- El arte, la música y la tradición se apoderaron de las calles aledañas a la Macroplaza, donde miles de regios se reunieron para honrar la memoria de quienes partieron, pero dejaron un legado imborrable.
El ambiente festivo y colorido hizo que la muerte se transformara en motivo de celebración y orgullo regiomontano.
Un desfile lleno de vida y color
El tradicional desfile “Regios hasta los tuétanos” partió pasadas las 16:30 horas y recorrió las calles Zuazua, Washington y Zaragoza, cautivando a chicos y grandes.
Más de 70 comparsas, 15 carros alegóricos y autos clásicos decorados desfilaron entre aplausos, música y alegría.
Personajes y atuendos que robaron miradas
Niños y adultos disfrazados de catrinas, perros con huesos pintados, bailarines con trajes regionales y danzantes prehispánicos dieron vida al evento.
El público no dudó en saludar y tomarse fotos, convirtiendo las calles del centro en un gran escenario cultural.
Homenaje a grandes personalidades de Nuevo León
La edición 2025 del festival rindió homenaje a figuras que marcaron la historia cultural y social del estado:
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Ricardo González “Cepillín” – Ícono de la alegría infantil.
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José Marroquín “Pipo” – Educador y símbolo de la televisión local.
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Celso Piña – El “Rebelde del acordeón”.
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Don Roberto Hernández Jr. – Voz del deporte regiomontano.
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Mauricio Fernández – Líder político y promotor cultural.
Cada uno de ellos fue recordado con respeto y cariño, destacando su contribución a la identidad regiomontana.
Tradición, identidad y espíritu comunitario
La presidenta del Festival Internacional de Santa Lucía, Victoria Kühne, subrayó la relevancia de mantener vivas las tradiciones que celebran la memoria de los que ya no están, al tiempo que fortalecen la unión y el orgullo local.
“Mantener vivas nuestras raíces nos hace más fuertes como comunidad”, expresó Kühne.

