El Club Universidad Nacional (Pumas) fue duramente criticado en redes sociales luego de que, durante su último partido en el Estadio Olímpico Universitario, los jugadores saltaran a la cancha acompañados de 11 perros de la Brigada de Vigilancia Animal, como parte de una campaña para fomentar la adopción responsable de mascotas.
Aunque la iniciativa fue bien recibida por algunos aficionados, muchos usuarios en redes sociales consideraron inoportuna la actividad, pues coincidió con el momento en que el mediocampista galés Aaron Ramsey continúa buscando a su perra Halo, desaparecida en León hace varios días.
Una campaña bienintencionada, pero mal momento
El acto tenía como objetivo promover la adopción canina, pero rápidamente se volvió tendencia por la aparente falta de sensibilidad hacia la situación personal de Ramsey, quien lleva semanas intentando localizar a su mascota.
“Es como si en 2006 toda la selección mexicana hubiera salido con su papá, menos Oswaldo Sánchez”, escribió un usuario en X (antes Twitter), comparando el episodio con un recordado momento de la historia futbolística mexicana.
Otro comentario que se viralizó señalaba:
“Si quieren correr a Ramsey, lo están haciendo. La campaña no está mal, pero hay otras formas”.
Los reclamos coincidieron en que, aunque la campaña de adopción animal tiene un propósito noble, el momento elegido por el club resultó desafortunado.
El caso de Halo: la mascota de Aaron Ramsey
El mediocampista y su familia ofrecieron una recompensa de 20 mil dólares a quien devolviera a Halo, desaparecida en León hace poco más de una semana. A través de redes sociales, el futbolista manifestó su tristeza y resignación:
“He perdido toda esperanza de recuperar a mi compañera”, escribió en un mensaje que conmovió a miles de aficionados.
Desde entonces, Ramsey ha recibido muestras de apoyo tanto de seguidores del fútbol como de organizaciones animalistas, quienes han ayudado a difundir la búsqueda.
Derrota y polémica en el Olímpico Universitario
El incidente ocurrió durante el encuentro entre Pumas y Atlético San Luis, en el que el conjunto auriazul cayó 0-1 ante su rival.
En el estadio, las silbatinas que se escucharon estuvieron más relacionadas con el resultado del partido que con la activación canina, pero en redes sociales la polémica opacó cualquier mensaje positivo de la campaña.
Mientras tanto, Aaron Ramsey, quien se recupera de una lesión que lo dejó fuera de la última Fecha FIFA, no estuvo presente ni en la cancha ni en la banca.
Reacciones encontradas
Algunos aficionados y comentaristas deportivos defendieron la intención del club, señalando que las campañas de adopción son necesarias y que no estaban relacionadas directamente con la situación del jugador.
Otros insistieron en que el club debió posponer la activación por respeto y empatía hacia el futbolista.

