El gobierno de Venezuela realiza ejercicios militares bajo la hipótesis de una posible “agresión militar” de Estados Unidos, que mantiene un despliegue naval en el Caribe. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que estos ejercicios buscan preparar al país ante lo que considera una “amenaza” y un intento de provocar un “cambio de régimen”.
Durante una transmisión en Venezolana de Televisión (VTV), Padrino López señaló que no busca generar “alarmismo”, sino “imprimir realismo a la situación”, y destacó la “irracionalidad con la que actúa el imperialismo norteamericano”.
El despliegue militar incluye operaciones en los estados costeros de Carabobo y La Guaira, donde se encuentra el principal aeropuerto internacional, así como en puertos, aduanas y unidades militares. Según las autoridades, el plan defensivo contempla vigilancia con drones, participación de la milicia y ejercicios en vías principales de Valencia.
Estos movimientos se dan después de que Estados Unidos enviara ocho buques de guerra y un submarino nuclear al sur del Caribe, argumentando acciones contra el narcotráfico, y de que se registraran al menos 21 muertes de presuntos narcotraficantes en ataques a embarcaciones.
El presidente Nicolás Maduro indicó que se activó el ejercicio “Independencia 200”, que abarca planes de defensa integral en La Guaira y Carabobo. Además, Venezuela se prepara para decretar un posible estado de conmoción exterior, lo que permitiría restringir temporalmente ciertos derechos constitucionales.
Estos ejercicios se suman a anteriores maniobras en estados fronterizos con Colombia, así como en Caracas, Falcón, Sucre, Nueva Esparta y la isla La Orchila, reforzando la preparación militar del país ante la creciente tensión con Estados Unidos.

