El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció que Estados Unidos prepara una “agresión militar” contra su país, en referencia al despliegue de ocho buques en aguas del Caribe sur bajo un operativo antinarcóticos. Washington lo acusa de vínculos con narcotráfico y ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.
En rueda de prensa, Maduro aseguró que su gobierno está amparado por las leyes internacionales para defenderse. También acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, de ser el “señor de la muerte y la guerra”, luego de que éste lo calificara como “fugitivo de la justicia estadounidense”.
Ante la tensión, el gobierno venezolano desplegó 25 mil efectivos militares en fronteras con Colombia y el Caribe, además de activar a la Milicia Bolivariana, compuesta por civiles. Maduro señaló que el país está preparado para resistir una eventual invasión.
El fin de semana, Caracas denunció que marinos del destructor USS Jason Dunham retuvieron a un buque atunero en aguas venezolanas por ocho horas, hecho que avivó las acusaciones de hostigamiento. Según el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en agosto Estados Unidos triplicó también sus vuelos de espionaje en la región.

