Los festejos de la Independencia de México en Estados Unidos, tradicionalmente masivos y coloridos, se vieron drásticamente afectados este año. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y la reactivación de operativos migratorios generaron temor entre la comunidad mexicana, obligando a cancelar eventos en varias ciudades.
En Chicago, Illinois, el popular “Grito Chicago” y otros festejos en barrios como Pilsen fueron suspendidos, mientras que en Waukegan se canceló el tradicional desfile Fiestas Patrias. Únicamente en Little Village se realizó un desfile, aunque con poca participación debido al miedo a redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
La situación se replicó en otros estados. En California, Los Ángeles suspendió la mayoría de actividades, aunque el Comité Mexicano Cívico Patriótico mantuvo vivo el desfile en East LA bajo fuertes medidas de seguridad privada.
En Sacramento y San Francisco también se reportaron cancelaciones, mientras que en Texas, pese a la política dura del gobernador Gregg Abbott, el Festival Patrio de Houston se realizó con apoyo del consulado.
La cancelación de festejos coincidió con un desplome en la popularidad de Trump entre los votantes latinos, según un estudio de Global Strategy Group y Somos Votantes, la desaprobación hacia el mandatario alcanzó 60%, especialmente entre jóvenes de 18 a 29 años, reflejando un deterioro del apoyo latino frente a sus políticas migratorias y económicas.

