
Monterrey, N.L. — Aunque el Gobierno del Estado ha anunciado la modernización del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA), la iniciativa presentada por la diputada independiente Rocío Montalvo para ampliar la red de estaciones de monitoreo ambiental lleva cuatro meses sin dictaminarse en la Comisión de Medio Ambiente del Congreso local.
La propuesta, presentada el 26 de marzo de 2025, plantea reformar la Ley Ambiental del Estado de Nuevo León para garantizar una estación operativa por cada 200 mil habitantes en los municipios del área metropolitana de Monterrey. Esto implicaría entre 28 y 32 estaciones, el doble de las 15 actuales, que resultan insuficientes para cubrir a los más de 5.3 millones de habitantes del área.
“Monterrey tiene menos de la mitad de estaciones necesarias para evaluar su aire”, advirtió Montalvo desde marzo.
Un problema que sigue sin resolverse
Aunque el Secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano, ha anunciado que en un mes se adjudicará la modernización del SIMA, no se ha comprometido a ampliar la cobertura, sino solo a mejorar las estaciones existentes. Esto a pesar de que 8 de las 15 estaciones presentan fallas recurrentes, según reportes de medios locales.
En contraste, ciudades como Madrid y Los Ángeles cuentan con una estación por cada 120 mil y 200 mil habitantes, respectivamente, mientras que Monterrey supera los 350 mil por estación.
La diputada también cuestionó la falta de transparencia y la politización del sistema ambiental, proponiendo que la operación de las estaciones sea coordinada entre estado y municipios sin sesgos partidistas.
Datos que exigen acción inmediata
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Salud pública: En 2022, se registraron 150 mil consultas médicas por enfermedades respiratorias relacionadas con la mala calidad del aire en Nuevo León, según la Secretaría de Salud.
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Impacto económico: De acuerdo con la UANL, por cada peso invertido en monitoreo ambiental, se ahorran $10 en gastos médicos.
A pesar de que el Gobierno Federal, en conjunto con la UNAM y Pemex, planea publicar un nuevo inventario de emisiones, este tardará al menos 8 meses, mientras que la contaminación por PM2.5 y ozono troposférico continúa afectando la salud de la población.
“Celebramos que el gobierno estatal reconozca el problema, pero modernizar sin ampliar es insuficiente. La reforma ya está escrita y garantiza estaciones funcionales y suficientes. La Comisión de Medio Ambiente debe dictaminarla a la brevedad”, concluyó Rocío Montalvo.