
El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, confirmó que el presidente Donald Trump tiene la intención de renegociar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en el transcurso del próximo año.
El anuncio, hecho durante una entrevista con CBS News, se suma a la retórica proteccionista que ha caracterizado el segundo mandato del mandatario republicano.
“Trump quiere que los coches se fabriquen en Michigan y Ohio, no en Canadá o México. Apoya a los trabajadores estadounidenses. Por eso lo eligieron”, afirmó Lutnick.
A seis meses del inicio de su segundo mandato, esta declaración refuerza la narrativa de defensa de la industria nacional que Trump ha impulsado desde su primera presidencia.
Sin embargo, la popularidad del presidente ha mostrado un notable desgaste. De acuerdo con una reciente encuesta de la misma cadena, el 56% de los ciudadanos desaprueba su manejo de la política migratoria, uno de los pilares de su gestión. A esto se suma una caída general en su índice de aprobación, que actualmente ronda el 42%.
El respaldo a las deportaciones masivas también se ha debilitado: mientras que en febrero el 59% de los encuestados las apoyaba, ahora solo el 49% lo hace. Incluso entre los republicanos, aunque el respaldo sigue alto, comienza a haber matices respecto a las prioridades del gobierno.
El 70% de los encuestados considera que Trump debería concentrarse en contener la inflación, que en junio se disparó un 2.7%, en parte como consecuencia de sus políticas arancelarias. Muchos consideran que las medidas comerciales están perjudicando a los consumidores más que beneficiando a los trabajadores.
A pesar de estas señales de descontento, el mandatario mantiene su agenda proteccionista, con miras a modificar nuevamente el acuerdo comercial norteamericano, lo que podría generar fricciones tanto con México como con Canadá en el corto plazo.