
Nuevo León, a través de la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana, implementará una nueva estrategia para mejorar la vialidad en zonas escolares: todos los planteles públicos deberán presentar un proyecto de transporte escolar, sin generar costos adicionales para padres de familia.
Hernán Villarreal, titular de la dependencia, informó que esta medida tiene como objetivo reducir el tráfico en horarios pico, especialmente a la entrada y salida de los estudiantes. La iniciativa estatal forma parte del plan de movilidad escolar obligatoria que ya se prueba en municipios como San Pedro Garza García, donde el congestionamiento vehicular frente a los colegios es una problemática diaria.
“Vamos a empezar a trabajar con las escuelas para que hagan su plan. En algunos casos será una prueba piloto que se implemente en el siguiente periodo escolar”, explicó Villarreal en entrevista.
El funcionario aclaró que no se trata de obligar a las familias a pagar por el servicio, sino de que cada institución diseñe un esquema funcional que alivie el caos vial en sus inmediaciones.
Actualmente, el estado cuenta con aproximadamente 950 unidades de transporte escolar, una cifra insuficiente para cubrir la demanda de los más de 1.7 millones de alumnos del nivel básico. Por ello, el enfoque estará en soluciones personalizadas por plantel, algunas con apoyo municipal o privado.
La medida ya fue respaldada por el Gobernador Samuel García Sepúlveda y los alcaldes que integran la Mesa de Coordinación Metropolitana, como parte de la estrategia estatal para disminuir el tráfico urbano y avanzar hacia un modelo de movilidad sostenible.