Israel confirmó este lunes su mayor ofensiva en suelo iraní hasta ahora. El ataque incluyó más de 100 objetivos militares en Teherán, entre ellos la prisión de Evin, famosa por albergar a opositores al régimen y ciudadanos con doble nacionalidad.
La televisión estatal iraní y medios oficiales reportaron que uno de los proyectiles impactó directamente la entrada del penal. El sitio Mizan Online, vinculado al poder judicial iraní, informó que se registraron daños en las instalaciones, aunque aseguraron que la situación está “bajo control”.
Evin es considerada una de las cárceles más duras del país. Está gestionada en parte por la Guardia Revolucionaria, cuerpo élite que responde directamente al líder supremo, Ali Khamenei. Organismos internacionales la han señalado por violaciones a derechos humanos.
La ofensiva fue calificada como “sin precedentes” por el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Effie Defrin, quien detalló que 50 aviones de combate lanzaron más de 100 municiones sobre blancos del régimen iraní, entre ellos la milicia Basij, la Guardia Revolucionaria y la Universidad Shahid Beheshti, esta última sancionada por sus vínculos con el programa nuclear de Irán.
En redes sociales, el canciller israelí, Gideon Saar, citó al presidente argentino Javier Milei para celebrar el ataque: “¡Viva la libertad, carajo!”, escribió.
Desde Francia, la familia de una reclusa extranjera en Evin denunció el bombardeo como “irresponsable” y expresó su preocupación por la falta de información sobre los detenidos. “Estamos en pánico, no sabemos si están vivos”, declaró su hermana, Noémie Kohler.
Este ataque ocurre en medio de una escalada de tensiones entre Israel e Irán, y mientras varios países observan con preocupación un posible escenario de conflicto regional más amplio.

