En un movimiento poco habitual dentro del conflicto, Ucrania y Rusia anunciaron un alto el fuego temporal con motivo de la Pascua ortodoxa, una de las celebraciones religiosas más importantes en la región.
La tregua tendrá una duración de 32 horas, iniciando el 11 de abril y extendiéndose hasta el 12 de abril de 2026, según informaron ambas partes.
Una pausa breve en medio de la guerra
El Kremlin señaló que la decisión fue tomada por el presidente Vladimir Putin, quien ordenó suspender las operaciones militares durante el periodo establecido.
La instrucción incluye detener los combates en todos los frentes, aunque las fuerzas rusas se mantendrán en alerta ante posibles incidentes.
Respuesta de Ucrania
Por su parte, el presidente Volodímir Zelenski reiteró la disposición de Ucrania a corresponder con medidas similares.
El mandatario señaló que su gobierno había propuesto previamente una tregua durante estas fechas y expresó su esperanza de que este gesto permita avanzar hacia una reducción real de la violencia.
Un historial de treguas frágiles
A pesar del anuncio, este tipo de acuerdos temporales no es nuevo en el conflicto. En ocasiones anteriores, ambas naciones han declarado pausas similares, pero rápidamente han surgido acusaciones mutuas de violaciones al cese de hostilidades.
La desconfianza entre Moscú y Kiev sigue siendo uno de los principales obstáculos para lograr una solución duradera.
Un conflicto que sigue estancado
La guerra, iniciada tras la invasión rusa en 2022, se mantiene sin avances significativos en las negociaciones de paz.
Aunque Estados Unidos ha encabezado varios intentos de diálogo, estos no han logrado concretar acuerdos entre las partes, en medio de un escenario internacional cada vez más complejo.
En el terreno, los combates han evolucionado hacia una guerra dominada por el uso de drones, mientras que los avances territoriales han sido limitados y costosos para ambos bandos.
Cambios recientes en el frente
En los últimos meses, Rusia ha registrado avances menores, mientras que Ucrania ha logrado recuperar algunas posiciones en el sureste.
Analistas internacionales señalan que el ritmo de la ofensiva rusa ha disminuido desde finales de 2025, influido por factores tecnológicos y estratégicos que han cambiado el curso del conflicto.

