El descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó 14 personas muertas y más de un centenar de heridos, fue causado por exceso de velocidad de los operadores, concluyó la Fiscalía General de la República.
Al presentar el informe final, la titular de la dependencia, Ernestina Godoy Ramos, descartó fallas en la construcción de la obra impulsada durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El accidente ocurrió en la Línea Z, cerca de la comunidad de Nizanda, en Oaxaca, donde peritajes en ingeniería civil determinaron que la vía, durmientes, fijaciones y balasto cumplían con las normas técnicas.
Por ello, la fiscalía también descartó ejercer acción penal contra la Secretaría de Marina, encargada de la construcción y operación del proyecto ferroviario a través de la empresa Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.
Godoy Ramos detalló que auditorías realizadas por la Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría Anticorrupción no detectaron irregularidades en 41 contratos relacionados con la obra.
En cuanto a responsabilidades, el proceso penal continúa contra dos implicados, mientras que un tercer presunto responsable permanece prófugo. Los detenidos enfrentan cargos por homicidio y lesiones culposas.
Asimismo, la empresa ferroviaria alcanzó acuerdos reparatorios con 145 víctimas, quienes recibieron compensación integral, lo que permitió extinguir la acción penal contra la paraestatal.
La Secretaría de Gobernación confirmó que el 100% de las personas afectadas que iniciaron el proceso de reparación han sido atendidas, aunque no se revelaron los montos por razones de privacidad.

