Una iniciativa en la Cámara de Diputados busca transformar el sistema fiscal en México al plantear que los ingresos destinados a cubrir necesidades básicas queden libres del pago del Impuesto sobre la Renta (ISR).
Propuesta para proteger el ingreso básico
La iniciativa, impulsada por la diputada Marybel Villegas Canché, del grupo parlamentario de Morena, plantea establecer el concepto de “mínimo vital” como un derecho protegido, con el objetivo de evitar que las personas paguen impuestos sobre recursos esenciales para su subsistencia.
De acuerdo con la propuesta, se busca reformar la legislación fiscal para garantizar que el ingreso destinado a cubrir aspectos fundamentales como alimentación, vivienda, salud y educación no sea gravado.
¿Qué es el “mínimo vital”?
El mínimo vital es un principio que reconoce el derecho de toda persona a contar con los recursos suficientes para vivir dignamente. Esto implica que el Estado no debería cobrar impuestos sobre ingresos que apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Este concepto ya ha sido respaldado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al considerarlo un derecho vinculado a la dignidad humana y a la equidad en el sistema tributario.
Cambios planteados en la ley
La propuesta contempla modificar el artículo 90 de la Ley del ISR para excluir del pago de este impuesto los ingresos correspondientes al mínimo vital.
Además, se busca llevar este principio al ámbito constitucional mediante su incorporación al artículo 4°, con el fin de reforzar su protección como un derecho humano.
Argumento de justicia social
La legisladora promotora señaló que esta reforma pretende aliviar la carga fiscal de millones de trabajadores, especialmente aquellos cuyos ingresos se destinan casi en su totalidad a cubrir necesidades básicas.
Según explicó, la medida busca priorizar la subsistencia de las personas antes que la recaudación, bajo un enfoque de justicia social.
Impacto en trabajadores
De aprobarse, esta iniciativa podría beneficiar a amplios sectores de la población, al reducir la presión fiscal sobre quienes tienen menores ingresos.
El planteamiento establece que primero debe garantizarse la estabilidad económica de las familias y, posteriormente, su contribución al gasto público.

