Ante la posibilidad de que Rayados decida prescindir de Nicolás Sánchez en la recta final del Clausura 2026, surge el debate sobre si un cambio en el banquillo realmente ayudaría al equipo a alcanzar la Liguilla.
Aunque nombres como Robert Dante Siboldi podrían aparecer como opción interina, la historia reciente del club no respalda este tipo de decisiones en el mes de abril.
Los antecedentes no favorecen
De acuerdo con registros históricos, Rayados solo ha cambiado de técnico en abril en dos ocasiones desde 1975, y en ambos casos los resultados fueron negativos.
Verano 1997: sin reacción
En aquel torneo, la directiva cesó a Claudio Lostanau en abril y apostó por José Cano para cerrar la temporada.
El equipo no logró mejorar su rendimiento, finalizó en la parte baja de la tabla y quedó fuera de la Liguilla.
Clausura 2004: mismo desenlace
Años después, en el Clausura 2004, el club volvió a tomar una decisión similar al despedir a Hugo de León para darle el cargo a Sergio Orduña.
El resultado fue prácticamente el mismo: Monterrey no logró levantar el rumbo, cerró con malos resultados y también quedó eliminado.
¿Repetir la historia?
Estos antecedentes generan incertidumbre sobre si cambiar de técnico en este momento sería realmente una solución o un riesgo innecesario.
La experiencia indica que modificar el proyecto en la fase final del torneo no garantiza mejores resultados.
El cierre será clave
Rayados enfrentará a Atlas, Pachuca, Puebla y Santos en los últimos partidos del Clausura 2026, compromisos que serán determinantes para definir su futuro en el torneo.
Mantener estabilidad en el banquillo podría ser un factor clave para evitar quedar fuera de la Liguilla.

