En los últimos 10 años, México ha registrado una crisis sostenida de violencia contra las mujeres. De acuerdo con cifras oficiales, 34 mil 645 mujeres han sido víctimas de feminicidio u homicidio doloso, mientras que 18 mil 862 han desaparecido, con un promedio alarmante de 14 desapariciones diarias.
Tan sólo en 2025, 15 mujeres fueron asesinadas o desaparecidas cada día, reflejando la persistencia de un fenómeno que afecta principalmente a jóvenes entre 15 y 29 años, quienes representan cinco de cada 10 casos.
Desaparición: antesala del feminicidio
Colectivos de búsqueda y especialistas advierten que la desaparición de mujeres frecuentemente es el paso previo a un feminicidio.
La investigadora Andrea Horcasitas Martínez señala que existen patrones claros en estos casos, como:
- Violencia sexual
- Trata de personas
- Reclutamiento forzado
- Violencia de pareja o expareja
Se estima que cerca del 40% de los asesinatos de mujeres son cometidos por sus parejas, mientras que el resto involucra a familiares o agresores que previamente ejercieron violencia.
El hogar: principal escenario de violencia
Uno de los hallazgos más preocupantes es que más del 60% de las inhumaciones clandestinas vinculadas a feminicidios ocurren dentro de casas, ya sea de los perpetradores o de las víctimas.
Esto convierte al ámbito privado en un espacio crítico donde las autoridades deberían enfocar investigaciones inmediatas.
Estados con mayor incidencia
Un análisis de datos revela que los estados con más casos de desapariciones y feminicidios son:
- Estado de México
- Ciudad de México
- Nuevo León
- Jalisco
- Veracruz
Además, entidades como Tamaulipas, Michoacán y Guanajuato acumulan miles de desapariciones en el mismo periodo.
Falta de protocolos con perspectiva de género
A pesar de reformas recientes impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, especialistas señalan que no existen protocolos efectivos de búsqueda con enfoque de género.
Entre las principales fallas destacan:
- Falta de búsqueda inmediata
- Omisión de antecedentes de violencia
- No investigar a parejas o exparejas
- Ausencia de revisiones en domicilios
Impunidad y mala clasificación de delitos
Organizaciones como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio advierten que muchas muertes violentas de mujeres no se investigan como feminicidio, sino como homicidio, suicidio o accidente.
Esto provoca:
- Falta de justicia para las víctimas
- Subregistro del feminicidio
- Liberación de agresores por fallas judiciales
Un problema que sigue sin resolverse
A pesar de una ligera disminución en algunos indicadores, expertos coinciden en que el problema no radica únicamente en las cifras, sino en:
- La falta de investigación adecuada
- La ausencia de castigo a los responsables
- La revictimización de las familias
Casos recientes como el de jóvenes estudiantes desaparecidas y posteriormente encontradas sin vida evidencian que la relación entre desaparición y feminicidio es cada vez más estrecha.

