Una ola de protestas se extendió este fin de semana a lo largo de todo el país, donde millones de personas salieron a las calles para expresar su rechazo al presidente Donald Trump, en el marco del movimiento denominado “No Kings”.
Movilización nacional sin precedentes
De acuerdo con los organizadores, las manifestaciones reunieron a millones de participantes en más de 3 mil concentraciones distribuidas en los 50 estados, abarcando desde grandes ciudades hasta comunidades más pequeñas. Aunque no existe una cifra oficial, se trata de una de las mayores movilizaciones recientes en el país.
Las protestas representan la tercera gran jornada de inconformidad en menos de un año desde el inicio del actual mandato presidencial en 2025.
Nueva York y figuras públicas se suman
En Nueva York, uno de los principales epicentros de la protesta, decenas de miles de personas se congregaron para expresar su descontento. Entre los asistentes destacó el actor Robert De Niro, quien ha sido crítico constante del mandatario.
Durante su participación, el actor calificó al presidente como un riesgo para las libertades y la seguridad del país, sumándose a las voces que cuestionan el rumbo del gobierno.
Protestas de costa a costa
Las movilizaciones se registraron en múltiples ciudades, desde Atlanta hasta San Diego, además de contar con participación en estados como Alaska.
En Washington D.C., los manifestantes marcharon hacia el Monumento a Lincoln, un sitio históricamente vinculado a luchas por los derechos civiles.
Críticas al estilo de gobierno
Quienes participaron en las protestas expresaron su preocupación por lo que consideran una tendencia autoritaria en la administración, señalando el uso de decretos ejecutivos, las políticas migratorias restrictivas y decisiones en materia internacional.
También cuestionaron el papel del gobierno en temas como el cambio climático y los programas de diversidad, así como el uso del aparato estatal contra opositores.
El movimiento trasciende fronteras
El descontento no se limitó a territorio estadounidense. En ciudades como Ámsterdam, Madrid y Roma, miles de personas también se manifestaron en solidaridad, evidenciando el alcance internacional del movimiento.
Minnesota, punto clave de las protestas
El estado de Minnesota se convirtió en uno de los focos principales de la jornada, en medio del debate nacional sobre las políticas migratorias.
Durante una de las concentraciones, el senador Bernie Sanders lanzó duras críticas contra el presidente, acusándolo de atentar contra las instituciones democráticas y el estado de derecho.
Un país profundamente dividido
Las protestas reflejan la creciente polarización en Estados Unidos. Mientras una parte de la población respalda al mandatario y su agenda política, otra mantiene un rechazo firme a su gestión.
Los organizadores del movimiento “No Kings” aseguraron que continuarán convocando movilizaciones, al considerar que la defensa de la democracia y los derechos civiles requiere una participación constante de la ciudadanía.

