El Senado de la República aprobó una reforma para prohibir el uso de la imagen, voz o datos personales de niñas, niños y adolescentes con fines comerciales dentro del sistema educativo.
La medida aplica para instituciones públicas y privadas, así como para autoridades educativas en cualquier medio, ya sea físico o digital.
Consentimiento será obligatorio y revocable
El dictamen establece que únicamente se podrá hacer uso de estos elementos cuando exista autorización previa, expresa e informada por escrito de madres, padres o tutores.
Además, dicho consentimiento podrá revocarse en cualquier momento, sin que esto genere consecuencias académicas o administrativas para los estudiantes.
Reforma busca priorizar el interés superior de la niñez
La iniciativa adiciona el artículo 73 Bis a la Ley General de Educación y fue aprobada con amplio respaldo legislativo.
De acuerdo con el documento, la reforma pone por encima la dignidad y seguridad de los menores sobre cualquier interés comercial, además de alinear la legislación mexicana con estándares internacionales de protección infantil.
También establece límites claros para las escuelas, evitando que reglamentos internos contravengan este principio.
SEP deberá emitir lineamientos
Se prevé que la Secretaría de Educación Pública emita los lineamientos necesarios para garantizar el cumplimiento de la nueva disposición.
Esto permitirá definir los mecanismos específicos para regular el uso de datos personales dentro de los centros educativos.
Señalan prácticas indebidas en escuelas
El senador Raúl Morón Orozco advirtió que diversas instituciones, especialmente del sector privado, han utilizado la imagen de estudiantes como herramienta publicitaria sin consentimiento informado.
Subrayó que las escuelas deben ser espacios de formación y no plataformas de promoción comercial, al tiempo que calificó estas prácticas como una forma de cosificación de la infancia.
Buscan dar certeza a familias
Con esta reforma, el Senado busca brindar mayor certeza jurídica a las familias y garantizar que los derechos de los menores sean respetados en todos los entornos educativos.
La medida refuerza el principio del interés superior de la niñez, evitando cualquier uso indebido de su identidad con fines lucrativos.

