La NASA mantiene su objetivo de regresar a la Luna. Sin embargo, ahora ajusta su calendario de misiones.
La agencia espacial decidió incluir una misión de prueba antes del alunizaje. De esta forma, busca mejorar la experiencia de lanzamiento y reducir riesgos.
Este cambio ocurre en medio de retrasos en la misión Artemis 2. Inicialmente, el lanzamiento estaba previsto para febrero. No obstante, ahora se programó para principios de abril.
Se espera que Artemis 2 realice el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años.
HelioSwarm: misión clave para estudiar el viento solar
Por otro lado, la NASA avanza en la misión HelioSwarm. Este proyecto analizará cómo se comporta el plasma del viento solar.
Para ello, se desplegará una constelación de nueve satélites. Ocho de ellos serán nodos diseñados por SFL Missions, cada uno con un peso aproximado de 150 kilogramos.
Además, estos satélites utilizarán la plataforma DAUNTLESS. Esta tecnología permite alta generación de energía y gran capacidad de propulsión.
Asimismo, integrarán instrumentos desarrollados por la Universidad de New Hampshire, en colaboración con agencias internacionales.
Satélites operarán en formaciones complejas
Una vez en órbita terrestre alta, los satélites volarán en formaciones dinámicas. Así, podrán captar mediciones simultáneas en múltiples puntos.
Esto permitirá estudiar cómo fluye la energía en el plasma solar. También ayudará a entender su impacto en la Tierra y en la tecnología espacial.
Las naves serán operadas mediante la Red de Espacio Profundo de la NASA. Gracias a ello, se realizará el monitoreo, control y descarga de datos.
Tecnología avanzada y colaboración internacional
Los satélites contarán con sistemas de propulsión de última generación. Además, usarán transpondedores propios en lugar de GPS para determinar su posición.
Esto se debe a que operarán a gran altitud, incluso cerca de la órbita lunar.
SFL Missions, empresa responsable del desarrollo, cuenta con amplia experiencia. En total, suma más de 90 misiones exitosas y cientos de años acumulados en órbita.
Finalmente, la misión HelioSwarm busca ofrecer información clave. En particular, permitirá comprender mejor cómo la actividad solar afecta a la Tierra y a futuras misiones espaciales.

