Nuevo León.- El Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, generó posturas encontradas entre los diputados del Congreso del Estado de Nuevo León.
Mientras las bancadas del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional rechazaron la propuesta, legisladores de Morena manifestaron su respaldo al considerar que la iniciativa busca fortalecer la democracia y reducir los gastos del sistema político.
La diputada panista Claudia Caballero Chávez afirmó que actualmente existen temas más urgentes en el país que deberían ser prioridad antes de promover una reforma electoral.
“Yo creo que ya eso es un chiste. Sus propios aliados lo están diciendo. No votaron a favor de esta reforma porque es un daño a la democracia”.
“No se necesita hoy por hoy una reforma electoral, hay cosas que nos están preocupando como la violencia, la economía, el endeudamiento y el tema educativo”, señaló.
PRI cuestiona alcances de la propuesta
Por su parte, la diputada del PRI Armida Serrato Flores consideró que la iniciativa presentada por la titular del Ejecutivo federal no resolvería problemas como la baja participación ciudadana en los procesos electorales.
“Me congratula que no haya pasado la reforma de la presidenta porque no atacaba lo que se ha señalado que es la falta de participación que tenemos los ciudadanos en cada elección”.
La legisladora agregó que la narrativa de reducir gastos y eliminar privilegios en el sistema político no fue suficiente para impulsar la reforma.
“La narrativa de ellos siempre fue la eliminación de los diputados y reducir los temas financieros a partidos políticos, pero a final de cuentas no les sirvió”.
Morena respalda la propuesta
En contraste, el coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local, Mario Soto Esquer, reiteró el respaldo de su partido al proyecto impulsado por la presidenta.
“Desde Nuevo León todo el respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, al Plan B y a la Cuarta Transformación, sin titubeos”.
El legislador señaló que la reforma busca eliminar privilegios en las dirigencias partidistas y reducir el gasto en los partidos políticos y en los congresos estatales.
Por su parte, la diputada de Morena Greta Barra afirmó que la propuesta también podría ayudar a disminuir prácticas políticas como el nepotismo en los ayuntamientos.
“Es bien sabido que en muchos ayuntamientos las regidurías se usan para pagar compromisos políticos y acomodar grupos internos”.
“Lo que propone la presidenta Claudia Sheinbaum con el Plan B es obligar a que las regidurías que formen el cabildo sean personas que realmente trabajen por el municipio”

