El conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó a generar fuertes repercusiones en la economía global, luego de que los precios del petróleo y del gas natural se dispararan, mientras las bolsas internacionales registraron importantes caídas ante la incertidumbre en los mercados.
La tensión se intensificó tras ataques contra infraestructuras energéticas y el bloqueo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta por donde circula alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo.
Petróleo alcanza niveles no vistos desde 2022
El precio del West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, superó los 118 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022, cuando los mercados energéticos se sacudieron por la invasión rusa a Ucrania.
Desde el inicio del conflicto, el valor del crudo ha aumentado cerca de un 70%, reflejando el temor de los inversionistas a una posible interrupción del suministro energético mundial.
A las primeras horas del lunes, los contratos de futuros del WTI registraban un incremento cercano al 12%, alcanzando los 101.88 dólares por barril.
Gas natural también se dispara
El gas natural en Europa también registró un fuerte incremento.
De acuerdo con datos del mercado energético TTF de Países Bajos, el precio subió 15.5% hasta los 61.05 euros por megavatio hora, luego de haber alcanzado aumentos cercanos al 30% en la apertura.
Desde finales de febrero, cuando comenzaron las tensiones militares, el gas natural acumula una subida superior al 92%, impulsada por el miedo a interrupciones en el suministro.
Bolsas internacionales reaccionan con pérdidas
El impacto del conflicto también se reflejó en los mercados financieros.
Las bolsas europeas abrieron con fuertes pérdidas:
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París: -2.59%
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Fráncfort: -2.47%
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Londres: -1.57%
En Asia el golpe fue aún mayor. La Bolsa de Tokio cerró con una caída cercana al 5%, mientras que Seúl retrocedió alrededor del 6%.
Estrecho de Ormuz preocupa a los mercados
Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
El temor a un posible bloqueo ha elevado la presión sobre los mercados energéticos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó minimizar el impacto del alza en los combustibles y aseguró que el aumento en los precios es “un pequeño precio a pagar” para eliminar la amenaza del programa nuclear iraní.
Gobiernos comienzan a tomar medidas
Ante la volatilidad en los mercados energéticos, algunos países ya comenzaron a reaccionar.
El gobierno de Croacia anunció que limitará temporalmente el precio de los combustibles durante dos semanas:
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Gasolina: máximo de 1.50 euros por litro
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Diésel: máximo de 1.55 euros por litro
Por su parte, el G7 informó que por ahora no utilizará reservas estratégicas de petróleo, aunque se mantiene listo para implementar medidas coordinadas si la situación empeora.
Algunos países podrían beneficiarse
Mientras gran parte del mundo enfrenta el impacto económico del conflicto, algunos países exportadores de energía podrían verse favorecidos.
El presidente de Argentina, Javier Milei, señaló que el aumento del petróleo beneficiará a su país, debido a que Argentina es exportador neto de energía.

