Una escena inesperada marcó la marcha del Día Internacional de la Mujer realizada este 8 de marzo en Tlaxcala, cuando un hombre que participaba en la movilización intentando mostrarse como aliado del movimiento feminista fue señalado públicamente como presunto deudor alimentario.
El individuo caminaba dentro del contingente con el torso descubierto y con consignas pintadas en su cuerpo. En la espalda llevaba la frase “Me callo para que ellas hablen”, mientras que en el pecho se leía “No machismo”. Además, era acompañado por su pareja, quien lo llevaba atado de las manos con una cuerda, escena que inicialmente llamó la atención de varias asistentes.
Sin embargo, al llegar a la explanada del Palacio de Gobierno de Tlaxcala, una mujer lo confrontó frente a las participantes de la marcha y lo acusó de evadir el pago de la pensión alimenticia de su hijo.
De acuerdo con su testimonio, el menor tiene nueve años y desde hace años mantiene un proceso legal para exigir el cumplimiento de la obligación económica en los juzgados.
Tras escuchar la acusación, varias mujeres que participaban en la movilización comenzaron a increpar al hombre y lo señalaron por presunta violencia económica y vicaria, exigiendo que abandonara la protesta.
Entre gritos de “fuera”, las manifestantes lo expulsaron del lugar cuando el hombre intentó justificarse ante los señalamientos.
El momento fue grabado por asistentes y difundido en redes sociales, donde el video se volvió viral y abrió el debate sobre las contradicciones de algunos hombres que se presentan como aliados del movimiento feminista mientras enfrentan acusaciones en el ámbito personal.

