Escala la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán con bombardeos en Teherán
La guerra entre Estados Unidos, Israel y el régimen de Irán entró en su octavo día este sábado con una nueva ola de bombardeos sobre Teherán y ataques iraníes dirigidos contra Tel Aviv, en un conflicto que continúa escalando y genera preocupación internacional por sus efectos políticos, militares y económicos.
De acuerdo con reportes militares, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron durante la madrugada ataques “a gran escala” contra infraestructura estratégica del régimen iraní en la capital del país. La ofensiva se llevó a cabo en coordinación con Estados Unidos y tuvo como objetivo instalaciones militares consideradas clave para la capacidad operativa de Irán.
Ataques a infraestructura militar en Irán
Según información difundida por las autoridades israelíes, alrededor de 80 aviones de combate participaron en la operación aérea contra objetivos en Teherán y otras regiones del centro de Irán. Durante los bombardeos se habrían lanzado más de 200 municiones contra instalaciones militares, búnkeres y centros de operación del régimen iraní.
Entre los objetivos atacados se reportó el búnker subterráneo militar vinculado al fallecido líder iraní Alí Khamenei, considerado uno de los principales centros de mando estratégico.
Asimismo, medios internacionales reportaron un incendio en el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, ubicado en Teherán, tras los bombardeos registrados en la zona.
Irán responde con ataques contra Israel
En respuesta a la ofensiva, Irán lanzó una nueva serie de ataques con misiles y drones dirigidos contra Israel. De acuerdo con la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria Islámica, los ataques tuvieron como objetivo “el corazón de los territorios ocupados y Tel Aviv”.
Las sirenas de alerta se activaron en diversas ciudades israelíes, mientras las defensas aéreas interceptaron varios de los proyectiles lanzados desde territorio iraní.
El ejército iraní también informó que realizó ataques con drones contra bases militares estadounidenses y objetivos estratégicos en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Israel, ampliando el alcance regional del conflicto.
Irán rechaza rendirse ante Estados Unidos e Israel
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró este sábado que su país no se rendirá ante las presiones de Estados Unidos e Israel, pese a la intensificación de los ataques.
“Los enemigos de Irán deben llevarse a la tumba su deseo de rendición incondicional del pueblo iraní”, declaró el mandatario durante un discurso transmitido por la televisión estatal.
Pezeshkian también señaló que el liderazgo iraní acordó no lanzar ataques contra países vecinos, salvo en caso de que se produzcan agresiones directas desde esos territorios.
Estados Unidos descarta diálogo con Irán
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó cualquier posibilidad de negociación con Irán mientras el régimen no acepte una rendición total.
“No habrá ningún acuerdo con Irán salvo la rendición incondicional”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social.
En paralelo, el Departamento de Estado aprobó la venta de emergencia de armamento militar a Israel por un valor de 151 millones de dólares, que incluye carcasas de bombas, apoyo técnico y asistencia logística.
Impacto económico y tensión energética
El conflicto también ha comenzado a impactar en los mercados internacionales, particularmente en el sector energético. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, informó que Washington analiza la posibilidad de retirar algunas sanciones al crudo ruso para incrementar la oferta global y contener el alza en los precios del petróleo.
La situación se vuelve especialmente delicada por la tensión en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial.
Mientras tanto, el Aeropuerto Internacional de Dubái suspendió temporalmente sus operaciones tras registrarse un incidente derivado de la interceptación de proyectiles en la zona, lo que refleja el impacto que el conflicto comienza a tener en distintos países de la región.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo del enfrentamiento, ante el riesgo de que la guerra en Medio Oriente se expanda y genere consecuencias globales.

