Monterrey,N.L.- El vicefiscal jurídico de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, Pedro Arce Jardón, rechazó que la institución haya actuado de manera facciosa en el caso relacionado con el senador Waldo Fernández González y la funcionaria municipal Karina Barrón Perales.
El exencargado del despacho de la Fiscalía estatal afirmó que, por el contrario, durante el proceso se buscó evitar la politización del caso, el cual derivó posteriormente en la detención de Barrón por parte de la Fiscalía General de la República.
Arce Jardón señaló que la carpeta de investigación se originó tras una denuncia presentada a través de la plataforma de la Fiscalía Virtual, de la cual tuvo conocimiento mientras se desempeñaba como encargado de la institución.
“Sí, bueno, entiendo que derivado de esta acción que emprendió la Fiscalía General de la República en contra de una servidora pública del municipio de Monterrey, y que está vinculada a una carpeta de investigación que se inició mediante una denuncia presentada en la Fiscalía Virtual, de la cual tuve conocimiento cuando estaba como encargado del despacho”, explicó.
El funcionario detalló que el reporte llegó a su conocimiento a través de la cadena de mando institucional, como ocurre con los informes diarios de denuncias recibidas por la dependencia.
“Pero reiterar que siempre la actuación en esta carpeta, como en todas, fue apegada a derecho, a los principios de honestidad, de sigilo y de respeto a los derechos, tanto de las víctimas como del denunciado”, afirmó.
Respecto a los señalamientos y rumores sobre un presunto montaje o fabricación de delitos, el vicefiscal negó que existiera alguna intención de perjudicar políticamente al senador.
Asimismo, indicó que el propio Waldo Fernández está en su derecho de emprender acciones legales si considera que sus derechos fueron vulnerados.
“Creo que está en su derecho de ir contra quien, a su consideración, haya vulnerado o afectado sus derechos, tanto él como su familia”, señaló.
Arce Jardón también reveló que sostuvo reuniones con el senador pocos días después de presentada la denuncia, a solicitud del propio legislador, con el objetivo de dar seguimiento al caso y garantizar que el tema no fuera utilizado con fines políticos.
“Nos reunimos en un par de ocasiones en el despacho de la Fiscalía. Él siempre me solicitó que fuéramos respetuosos de la integración de la denuncia y que no politizáramos el tema ni se prestara a una guerra sucia derivada del proceso electoral que estaba en puerta”, explicó.

