Los Tigres sufrieron una dura derrota de 3-1 ante el Puebla, resultado que dejó molestia tanto en el plantel como en la afición. El equipo regiomontano venía de mostrar una buena cara en su partido anterior, pero en esta ocasión se vio superado en el terreno de juego.
Tras el encuentro, el director técnico Guido Pizarro reconoció en rueda de prensa que el desempeño del equipo no fue el esperado y que será necesario analizar lo ocurrido.
“No fue un buen partido de mi equipo, hay que hacer autocrítica y pensar en el partido del sábado”, declaró el estratega.
La afición muestra su inconformidad
La derrota cayó especialmente mal entre los seguidores felinos, quienes días antes habían visto a su equipo mostrar un nivel competitivo ante el América. Sin embargo, frente a Puebla se observó un conjunto desordenado y con errores puntuales que terminaron costando caro.
Las fallas defensivas y la falta de contundencia fueron algunos de los factores que marcaron el rumbo del partido, provocando críticas entre los aficionados que esperaban continuidad en el rendimiento del equipo.
El Clásico Regio, el próximo desafío
Ahora, Tigres deberá pasar la página rápidamente, ya que el próximo compromiso no será cualquiera. El sábado se disputará el Clásico Regio ante Rayados, un duelo que siempre genera gran expectativa en la ciudad de Monterrey.
Más allá de los tres puntos en juego, el encuentro representa el orgullo de la ciudad, por lo que el equipo universitario buscará recuperar sensaciones y dar una respuesta ante su afición.

