El municipio de Cadereyta Jiménez avanza en la recuperación ambiental con la plantación de más de 45 mil 300 árboles nativos durante los últimos seis meses, como parte de un plan integral de restauración ecológica promovido por Iberdrola México.
La estrategia se desarrolla en una de las zonas más impactadas ambientalmente dentro de la Zona Metropolitana de Monterrey, donde la pérdida de cobertura vegetal ha generado erosión, disminución de fertilidad del suelo y afectaciones al hábitat de diversas especies.
En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, la empresa destacó que el proyecto forma parte de los compromisos ambientales asociados a la operación de la central de ciclo combinado El Carmen. De acuerdo con responsables del área ambiental, el objetivo es contribuir a la mitigación del cambio climático y promover la regeneración del entorno natural.
Especies adaptadas al noreste
Las especies seleccionadas para esta jornada de restauración —mezquite, huizache, palo verde y anacahuita— son propias del ecosistema del noreste mexicano. Estas variedades no solo favorecen la recuperación del hábitat, sino que también ayudan a combatir procesos de desertificación y mejoran la estructura del suelo.
Sin embargo, el proceso ha enfrentado retos importantes derivados de condiciones climáticas extremas. En los últimos años, la región ha experimentado heladas severas y prolongados periodos de sequía, lo que ha obligado a implementar programas de reposición constante para asegurar una tasa mínima de supervivencia del 85 %, conforme a lo establecido por la autoridad ambiental.
Monitoreo con tecnología y vivero propio
Para garantizar la continuidad del proyecto, el plan contempla un vivero interno capaz de producir hasta un 15 % adicional de los ejemplares plantados, lo que permite reponer árboles dañados o perdidos.
Además, cada plántula cuenta con registro individual mediante geolocalización GPS, facilitando el seguimiento puntual de su crecimiento y el monitoreo de la zona restaurada.
Las labores en campo incluyen preparación del terreno, limpieza de maleza, trazado de plantación, mantenimiento de infraestructura, conservación de brechas y protección contra fauna silvestre como venados y liebres, que pueden afectar el desarrollo de los ejemplares jóvenes.
Estrategia ambiental integral
Este programa de reforestación se integra a un esquema ambiental más amplio implementado por la central, que incluye recuperación de agua de proceso, monitoreo permanente de emisiones y la elaboración anual del inventario de gases de efecto invernadero.
Con estas acciones, Cadereyta fortalece sus esfuerzos hacia la restauración ecológica y la resiliencia ambiental en una región que enfrenta crecientes desafíos climáticos.

