El senador de Morena, Waldo Fernández, aseguró haber sido víctima de un “montaje” y de una campaña de guerra sucia presuntamente orquestada con la participación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León.
Fernández realizó estas declaraciones al término de la audiencia de imputación contra Karina Barrón por el delito de falsedad de declaraciones.
Al acudir al Centro de Justicia Penal Federal, el legislador afirmó que hace año y medio enfrentó una denuncia por violación, la cual ,dijo, nunca fue sustentada y formó parte de una estrategia para dañarlo políticamente cuando era aspirante al Senado de la República.
“Hoy acudo como padre de familia. En este país se ha normalizado la guerra sucia, pero yo fui víctima de un montaje”, declaró.
Fernández señaló que la denuncia en su contra fue admitida pese a que, según el propio inejercicio de la Fiscalía estatal, la persona denunciante nunca se identificó formalmente, no existieron dictámenes médicos ni psicológicos y la narrativa de los hechos fue considerada “poco creíble”.
Asimismo, sostuvo que días antes de la elección recibió una llamada de extorsión, por lo que presentó denuncias tanto en la Fiscalía estatal como en la Fiscalía General de la República, instancia a la que agradeció por actuar , según afirmó, de manera diligente.
El senador aseguró que el proceso afectó gravemente a su familia, en especial a sus hijas, quienes —expresó— fueron señaladas en redes sociales y portales de internet tras la difusión de la acusación.

