El gobierno de Cuba confirmó que autoridades de Estados Unidos manifestaron su disposición a colaborar en la investigación del enfrentamiento ocurrido en aguas territoriales cubanas, donde murieron cuatro personas tras la intercepción de una lancha con matrícula estadounidense.
De acuerdo con la versión oficial, el miércoles fueron detectadas diez personas armadas que intentaban ingresar a la isla presuntamente “con fines terroristas”, en un contexto de tensión bilateral.
El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío señaló que existe comunicación directa con el Departamento de Estado de los Estados Unidos y con el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos para esclarecer lo ocurrido.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel aseguró que su país actuará con firmeza frente a cualquier amenaza contra su soberanía. A través de la red social X, el mandatario afirmó que la isla responderá ante cualquier acto que considere una agresión.
El incidente se registró a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, cuando guardafronteras cubanos interceptaron la embarcación. Además de los cuatro fallecidos, otros seis ocupantes resultaron heridos.
En Washington, el secretario de Estado Marco Rubio declaró que su país investiga los hechos y negó que el gobierno estadounidense tenga participación en el presunto intento de incursión.
Las autoridades de ambos países mantienen abiertas las indagatorias para determinar responsabilidades en este nuevo episodio que añade tensión a la ya compleja relación bilateral.

