La exsecretaria de Estado Hillary Clinton comparece este jueves a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos para responder sobre sus presuntos vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein y su exasociada Ghislaine Maxwell.
Su esposo, el expresidente Bill Clinton, está citado para declarar el viernes ante el mismo comité, actualmente controlado por legisladores republicanos.
Audiencia privada y tensión política
Aunque los Clinton solicitaron que sus testimonios fueran públicos, el comité determinó que las comparecencias se realizaran sin cámaras. Este tipo de procedimiento es común en investigaciones legislativas, ya que permite formular preguntas más específicas sin restricciones mediáticas.
Bill Clinton calificó la decisión como “pura política”, mientras que tanto demócratas como republicanos se acusan mutuamente de manipular la investigación con fines partidistas.
Los antecedentes del caso
Epstein murió en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual. Su muerte fue oficialmente catalogada como suicidio, aunque el caso generó múltiples teorías y controversias.
En años recientes, han salido a la luz fotografías y registros de vuelo que muestran a Bill Clinton en el avión privado de Epstein en diversas ocasiones a principios de los años 2000, supuestamente en viajes vinculados con actividades de la Fundación Clinton. El exmandatario ha reconocido esos vuelos, pero ha asegurado que rompió relación con el financiero antes de su condena en 2008 y que nunca visitó su isla privada en el Caribe.
Hillary Clinton, por su parte, declaró recientemente que no tuvo interacciones significativas con Epstein y que solo coincidió con Maxwell en contadas ocasiones.
Contexto legal
Ghislaine Maxwell es hasta ahora la única persona condenada por delitos relacionados con Epstein. Enfrenta una pena de 20 años de prisión por tráfico sexual. A principios de mes compareció por videoconferencia ante el mismo comité, pero se acogió a su derecho a no autoincriminarse.
Los nuevos documentos oficiales divulgados en torno al caso mencionan tanto a Bill Clinton como al expresidente Donald Trump, aunque la sola aparición en los archivos no constituye prueba de delito.
Las audiencias se realizan en Chappaqua, Nueva York, residencia de los Clinton, bajo estrictas medidas de seguridad y con amplia cobertura mediática.

