El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el mundo sabrá “en los próximos, probablemente, 10 o 15 días” si su gobierno logra un acuerdo con Irán sobre su programa nuclear o si decide avanzar hacia una acción militar.
Durante la reunión inaugural de su Junta de Paz en Washington D.C., el mandatario señaló que aún queda “algo de trabajo por hacer” para alcanzar un entendimiento con la República Islámica, aunque advirtió que “puede que tengamos que ir un paso más allá”.
Refuerzos militares y negociaciones en curso
En los últimos días, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Medio Oriente, incluido el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln, en medio de reportes sobre avances en conversaciones entre negociadores estadounidenses e iraníes en Suiza.
Trump destacó que sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, sostuvieron “muy buenas reuniones” con representantes iraníes. No obstante, reconoció que históricamente ha sido difícil alcanzar un acuerdo significativo con Teherán.
Un día antes, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que Irán sería “muy sabio” si aceptara un acuerdo diplomático, reiterando que Washington aún apuesta por una solución negociada.
Debate en el Congreso y advertencias
Las declaraciones del presidente generaron reacciones en el Congreso estadounidense. Legisladores demócratas y algunos republicanos manifestaron su oposición a cualquier acción militar sin la aprobación legislativa, citando la Ley de Poderes de Guerra de 1973.
El congresista demócrata Ro Khanna y el republicano Thomas Massie adelantaron que buscarán forzar una votación para limitar la capacidad del Ejecutivo de iniciar un conflicto sin autorización del Congreso.
Khanna advirtió que una guerra con Irán sería “catastrófica”, señalando que el país cuenta con importantes capacidades militares y que miles de tropas estadounidenses en la región podrían quedar expuestas a represalias.
Tensiones y advertencias desde Teherán
En paralelo, imágenes satelitales muestran que Irán también ha reforzado sus instalaciones militares. El líder supremo iraní, Alí Jamenei, publicó mensajes en redes sociales en los que advierte sobre la presencia naval estadounidense en la región.
“Un buque de guerra es una pieza peligrosa de equipo militar”, escribió Jamenei, agregando que más peligrosa aún sería el arma capaz de enviarlo “al fondo del mar”.
Aunque las posibilidades de que prospere una iniciativa legislativa para frenar una eventual acción militar no parecen altas, el escenario mantiene en vilo a la comunidad internacional, que observa si Washington y Teherán logran encaminarse hacia una solución diplomática o si la tensión escala a un conflicto abierto.

