LONDRES.– La policía británica continúa con los cateos en propiedades vinculadas a Andrés Mountbatten-Windsor, un día después de que el ex miembro de la familia real permaneciera casi 11 horas detenido por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, relacionada con su vínculo con Jeffrey Epstein.
Las autoridades confirmaron que el registro en Wood Farm, ubicada en la finca de Sandringham —residencia privada del rey Carlos III—, ya concluyó. Sin embargo, continúan las diligencias en Royal Lodge, su antigua residencia de 30 habitaciones situada en los terrenos cercanos al Castillo de Windsor.
Investigación sigue abierta
La detención fue ejecutada por la Policía del Valle del Támesis la mañana del jueves, coincidiendo con el cumpleaños 66 del ex príncipe. Posteriormente fue trasladado a una comisaría en Aylsham para ser interrogado y quedó en libertad esa misma noche.
Actualmente permanece bajo investigación, lo que implica que no ha sido acusado formalmente ni exonerado. La Fiscalía de la Corona será la encargada de determinar si existen elementos suficientes para presentar cargos.
Señalamientos por intercambio de información
El arresto se produjo tras la difusión de correos electrónicos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en los que presuntamente Mountbatten-Windsor habría compartido información comercial confidencial con Epstein cuando fungía como enviado comercial del Reino Unido.
Entre los documentos señalados figuran reportes oficiales sobre visitas a Hong Kong, Vietnam y Singapur, así como un informe relacionado con oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia afgana de Helmand.
Las autoridades aclararon que la detención no está vinculada con otras denuncias previas relacionadas con presuntas víctimas de trata asociadas a Epstein.
Proceso legal complejo
Expertos en derecho penal han señalado que el delito de mala conducta en el ejercicio de un cargo público es complejo de acreditar, ya que primero debe establecerse si el implicado tenía formalmente la condición de funcionario público bajo la legislación británica.
La Fiscalía aplicará el llamado “Código para fiscales de la Corona”, que evalúa si existe una posibilidad realista de condena y si el proceso responde al interés público.
Impacto institucional
La detención representa uno de los episodios más delicados para la Casa de Windsor en la era moderna. Mountbatten-Windsor perdió en octubre sus títulos y honores oficiales, decisión adoptada por el rey Carlos III.
Aunque la familia real mantiene su agenda institucional, el caso reaviva cuestionamientos sobre los vínculos del ex príncipe con Epstein, fallecido en 2019 en una prisión de Nueva York.
En un breve comunicado, el monarca subrayó que “la ley debe seguir su curso” y evitó realizar comentarios adicionales mientras continúe el proceso.
Las investigaciones podrían prolongarse durante los próximos meses.

