El volcán Kilauea volvió a iluminar el cielo nocturno de Hawái con una nueva erupción registrada el domingo, marcando el episodio número 42 de emisión de lava desde diciembre de 2024.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, la actividad comenzó alrededor de las 13:50 horas (23:50 GMT), cuando la lava brotó de sus respiraderos y descendió por las laderas del cráter, mientras columnas de ceniza y humo se elevaban en el aire.
Columna alcanzó 35 mil pies
El Servicio Meteorológico Nacional informó que la columna eruptiva alcanzó aproximadamente 35 mil pies sobre el nivel del mar.
Según la actualización más reciente de @USGSVolcanoes, la fuente del respiradero sur llegó a unos 250 metros (800 pies) de altura, mientras que la del respiradero norte alcanzó 180 metros (600 pies). Además, la cumbre registró una desinflación de 22 microrradianes tras la expulsión de cerca de 10 millones de yardas cúbicas de lava, cubriendo el 40% del fondo del cráter.
Sin riesgo inmediato para poblaciones
Las autoridades señalaron que la erupción no representa peligro inmediato para asentamientos humanos, ya que la caldera permanece cerrada al público desde hace casi dos décadas.
El Kilauea ha mantenido actividad casi constante desde 1983 y presenta erupciones con relativa regularidad. Aunque es más pequeño que su vecino Mauna Loa —considerado el volcán más grande del mundo—, es notablemente más activo.
Los científicos del USGS indicaron que el volcán ha experimentado erupciones intermitentes desde el 23 de diciembre de 2024, consolidándose como uno de los puntos de mayor actividad volcánica del planeta y un espectáculo natural que continúa sorprendiendo tanto a expertos como a turistas.

