El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, calificó a su homólogo ruso, Vladimir Putin, como un “esclavo de la guerra” durante su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde insistió en que Rusia no renunciará al conflicto armado.
El mandatario ucraniano afirmó que el líder ruso no puede abandonar la guerra y advirtió que representa una amenaza no solo para Ucrania, sino también para Europa.
“Puede que se vea a sí mismo como un zar, pero en realidad es un esclavo de la guerra”, declaró Zelenski.
Ucrania pide más apoyo militar
Durante el foro internacional, Zelenski subrayó la necesidad urgente de recibir misiles de defensa antiaérea para enfrentar los ataques rusos contra infraestructura estratégica.
Según el presidente ucraniano, los bombardeos han dañado todas las centrales eléctricas del país y han dejado a cientos de miles de personas sin calefacción en medio de temperaturas bajo cero.
“No queda una sola central en Ucrania que no haya sido dañada por los ataques rusos”, aseguró.
También señaló que los drones Shahed utilizados por Rusia se han vuelto más letales y criticó la lentitud de las decisiones políticas frente al avance del armamento.
“Las armas evolucionan más rápido que las decisiones políticas destinadas a detenerlas”, afirmó.
Nuevas conversaciones con mediación de Estados Unidos
Las declaraciones se dan en medio del anuncio de una nueva ronda de conversaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, programada para el 17 y 18 de febrero.
El gobierno ruso informó que las negociaciones buscan encontrar una salida al conflicto, que está próximo a cumplir cinco años.
Ambas naciones ya sostuvieron encuentros previos en Abu Dabi sin lograr avances significativos, debido a sus diferencias sobre el control territorial.
Ucrania rechaza ceder territorio
Zelenski reiteró que Ucrania no aceptará ceder territorio ocupado por Rusia y exigió garantías de seguridad sólidas por parte de sus aliados occidentales.
Actualmente, Rusia controla cerca del 20% del territorio ucraniano, incluida la península de Crimea —anexionada en 2014— y regiones del este del país.
El mandatario ucraniano aseguró que su gobierno está dispuesto a negociar, pero solo bajo condiciones que garanticen una paz duradera.

