La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) manifestó su profunda preocupación por la situación que atraviesa el sistema educativo mexicano, calificando como “espectáculo grotesco” los recientes cambios dentro de la Secretaría de Educación Pública, luego de la destitución de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos.
“Este lamentable episodio en las oficinas centrales de la SEP es apenas la punta del iceberg de un sistema educativo colapsado por negligencia y políticas fallidas. Mientras se despide a funcionarios con shows públicos, miles de niños padecen libros de texto deficientes, escuelas en malas condiciones y falta de una visión integral para el futuro”, señaló la UNPF.
La organización exigió al secretario de Educación, Mario Delgado Carillo, y al gobierno federal que se dejen de lado las disputas internas y se concentren en atender la crisis real del sistema educativo: garantizar una educación de calidad, libre de ideologías que afecten el desarrollo integral de los estudiantes.
Los representantes de los padres de familia acusaron que la política educativa de la administración federal ha sumido al sistema en una de las peores crisis de los últimos años, comenzando desde la descomposición registrada a partir de 2018.
Entre las demandas de la UNPF se incluyen reformas urgentes, mayor inversión en formación docente, materiales educativos de calidad y sin sesgos y una estrategia integral que priorice el derecho de los niños a una educación digna y efectiva.

