El comienzo del 2026 ha puesto en evidencia una tendencia preocupante para los Rayados de Monterrey: el equipo regiomontano sólo ha logrado imponer condiciones frente a rivales con nóminas claramente inferiores, pero ha sido incapaz de competir con los clubes que se encuentran a su mismo nivel financiero o por encima.
Hasta ahora, el Monterrey ha disputado siete partidos entre el Clausura 2026 y la Copa de Campeones de la Concacaf, enfrentando a rivales de distintos calibres económicos. Los resultados dejan ver un patrón: Rayados domina a los equipos modestos, pero carece de contundencia ante los conjuntos más poderosos.
El primer ejemplo fue la visita al Deportivo Toluca F.C., segunda plantilla más costosa del futbol mexicano con 82.75 millones de euros. A pesar de generar siete remates a portería, Rayados no pudo marcar un solo gol.
En la jornada dos, frente al Club Necaxa, cuya plantilla vale 37.85 millones de euros, los regios mostraron otra cara: con apenas cuatro remates al arco consiguieron dos goles y resolvieron con autoridad.
La tendencia continuó ante el Mazatlán F.C., el plantel más barato de México con 18.93 millones de euros. El Monterrey arrasó con cinco goles tras 12 remates al arco.
Contra los Club Tijuana Xolos, noveno plantel más caro (46 millones de euros), Rayados logró dos anotaciones en un duelo sólido en ataque.
Sin embargo, frente a su prueba más exigente, el Club América, el equipo más valioso del país con 98.25 millones de euros, Rayados volvió a quedarse corto: apenas dos remates a portería y ningún gol.
En la Copa de Campeones de la Concacaf, Rayados enfrentó dos veces al Xelajú MC, plantel valuado en sólo cuatro millones de euros. Ahí sí, Monterrey dominó por completo: 13 remates a portería y tres goles en la serie.
Cabe recordar que Monterrey es actualmente la sexta plantilla más cara del futbol mexicano, con un valor de 61.8 millones de euros, lo que refuerza la exigencia sobre su rendimiento ante clubes de élite.
En conclusión, Rayados ha demostrado solvencia ante equipos con menor capacidad económica, pero su desempeño contra los rivales de alto nivel sigue siendo pobre. Si el equipo quiere competir por títulos en 2026, deberá encontrar la fórmula para imponerse también frente a los gigantes del futbol mexicano.

