Nuevo León.- La sequía se ha convertido en una amenaza crítica para el campo de Nuevo León, al grado de que amplias zonas rurales enfrentan condiciones cercanas a la desertificación.
Ante este escenario, la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, alcaldes rurales y diputados locales solicitaron al Gobierno del Estado implementar programas de apoyo emergentes para el sector agrícola y ganadero.
El diputado del PAN Ignacio Castellano Amaya advirtió que la situación es “por demás crítica” debido a la falta de precipitaciones pluviales, lo que ha reducido la disponibilidad de agua para riego y abrevadero, afectando directamente la productividad del campo.
“Al limitar la disponibilidad de agua para riego y abrevadero, se reduce la productividad de los cultivos y se pierden pastizales, lo que incrementa los costos de producción y pone en riesgo la subsistencia de los productores rurales”, señaló el legislador.
Castellano Amaya agregó que estas afectaciones impactan negativamente en la economía rural, al disminuir los ingresos de las familias del campo, generar desabasto local, encarecer los alimentos y profundizar las desigualdades sociales en las regiones más vulnerables del estado.
Municipios más afectados por la sequía
Entre los municipios con mayor impacto por el estiaje se encuentran Anáhuac, Los Aldamas, General Treviño, Parás, Agualeguas, Bustamante, Doctor Coss, General Bravo, Lampazos, Mina, Sabinas Hidalgo, Vallecillo y Villaldama.
Ante esta condición adversa, se exhortó a la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León y a la Secretaría de Desarrollo Regional y Agropecuario a implementar medidas inmediatas para poner en marcha un plan de mitigación del estiaje y la sequía, con el objetivo de proteger a la población y a los sectores productivos.
Asimismo, se solicitó a la Promotora de Desarrollo Rural de Nuevo León apoyar con maquinaria y equipo a los municipios afectados, y a los ayuntamientos metropolitanos colaborar con el envío de pipas de agua a las comunidades rurales.
Preocupa avance del gusano barrenador
La Unión Ganadera también expresó su preocupación por el avance del gusano barrenador, plaga que amenaza con ingresar al estado. Productores advirtieron que ya se han detectado al menos 25 casos en Tamaulipas, incluso en animales domésticos.
“No podemos bajar la guardia. Ya hubo tres casos, uno en Sabinas y dos en Montemorelos; esos se lograron contener”, señaló Noel Ramírez, quien pidió reforzar las casetas de control sanitario en la frontera con Tamaulipas.
Finalmente, los ganaderos exhortaron a los productores a reportar de inmediato cualquier caso sospechoso para evitar la propagación de la plaga y proteger la actividad pecuaria en Nuevo León.

