Monterrey, N.L.– Con el objetivo de transformar el enfoque institucional hacia las personas jóvenes, Jesús Elizondo, diputado local presentó una propuesta de reforma integral a la Ley de la Juventud para el Estado de Nuevo León, con la que se busca reconocer a las juventudes como sujetos plenos de derechos y no únicamente como población beneficiaria de programas públicos.
De acuerdo con datos presentados durante la exposición de motivos, Nuevo León concentra el 4.8 por ciento de las juventudes a nivel nacional, lo que representa el 30.5 por ciento de su población total, posicionando a este sector como estratégico para el desarrollo social, económico y democrático de la entidad.
El legislador señaló que, durante décadas, las juventudes han sido abordadas desde políticas públicas fragmentadas, con enfoques asistencialistas y narrativas adultocéntricas que las conciben como un problema social y no como actores clave del desarrollo.
Esta visión, dijo, ha derivado en intervenciones limitadas, descontextualizadas y alejadas de las realidades que enfrentan actualmente las y los jóvenes.
Aunque Nuevo León cuenta con una Ley de la Juventud vigente, la cual contempla figuras como el Instituto Estatal de la Juventud, programas educativos, de salud y derechos laborales, persisten vacíos importantes en áreas como ciencia y tecnología, arte y cultura, deporte, medio ambiente, así como en la atención específica a jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Ante este panorama, la iniciativa propone evolucionar de una ley meramente declarativa a una ley operativa, que establezca derechos claramente definidos, obligaciones institucionales precisas, instrumentos de política pública eficaces y mecanismos de participación juvenil vinculante en la toma de decisiones.
“La juventud ya no puede ser entendida únicamente como una etapa etaria, sino como una condición social diversa, atravesada por factores de género, discapacidad, territorio, origen étnico, situación migratoria, contexto digital y acceso a oportunidades”, expresó Elizondo
Con esta reforma, se plantea avanzar hacia un marco jurídico moderno, incluyente y alineado con las transformaciones sociales actuales, que coloque a las juventudes en el centro de la agenda pública, fortalezca su participación y siente las bases para un desarrollo sostenible, equitativo y con enfoque de derechos en Nuevo León.

