La voz de Mariah Carey marcó el tono emocional de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno en el Estadio San Siro, en Milán, con una presentación que apostó por la armonía, la esperanza y la unidad como ejes del espectáculo.
Las luces del estadio se apagaron para dar paso a la figura de Carey, suspendida sobre el escenario, interpretando en italiano el clásico “Nel blu, dipinto di blu”, conocido mundialmente como “Volare”, de Domenico Modugno. Su interpretación provocó una ovación de los más de 60 mil asistentes que presenciaron la ceremonia dirigida por Marco Balich.
Música, elegancia y mensaje universal
Mariah Carey lució un vestido blanco de inspiración invernal, acompañado de una capa de plumas, diseñado por Fausto Puglisi para la firma Roberto Cavalli, complementado con joyería valuada en varios millones de dólares.
La artista continuó con “Nothing Is Impossible”, tema que reforzó el mensaje del espíritu olímpico y volvió a encender los aplausos del público en una noche titulada Armonía, en la que participaron cerca de 1,700 artistas y voluntarios, fusionando la cultura italiana con un mensaje global.
Charlize Theron y un llamado a la paz
Uno de los momentos más solemnes fue protagonizado por la actriz Charlize Theron, quien leyó un mensaje de paz atribuido a Nelson Mandela. Theron recordó que la paz no es solo la ausencia de conflicto, sino la construcción de una sociedad basada en el respeto y la inclusión.
Italia brilla como anfitriona
La ceremonia celebró el regreso de Italia como sede olímpica tras dos décadas. Luego del izamiento de la bandera nacional, Laura Pausini interpretó el Himno Nacional Italiano, acompañada por un coro desde las montañas de Cortina, en uno de los momentos más simbólicos de la noche.
Más tarde, Andrea Bocelli emocionó al público con “Nessun dorma”, de Giacomo Puccini, mientras la llama olímpica recorría el estadio, fusionando solemnidad y esperanza.
Presencia mexicana en el desfile
En el desfile de atletas, Donovan Carrillo y Sarah Schleper portaron la bandera de México, representando al país en una ceremonia que combinó música, arte y simbolismo global.

