La edición 60 del Super Bowl captará la atención del planeta entero, no solo por el duelo que definirá al nuevo campeón de la NFL, sino por un espectáculo de medio tiempo que ya genera enormes expectativas. Bad Bunny será el encargado de tomar el escenario del estadio Levi’s, en una presentación que apunta a marcar un antes y un después.
Previo al gran evento, el cantante puertorriqueño ofreció una conferencia de prensa en el Moscone Center de San Francisco, donde habló sobre el significado personal y cultural que tiene encabezar uno de los escenarios más vistos del mundo. Ahí, Benito Antonio Martínez Ocasio agradeció el respaldo del público latino y dejó claro que su show no requerirá entender español, sino dejarse llevar por el ritmo.
El intérprete aseguró que este espectáculo representa mucho más que un logro profesional, ya que simboliza el respaldo de su círculo más cercano y de las personas que confiaron en él desde sus inicios. Para Bad Bunny, ese apoyo es lo que vuelve especial su participación en el Super Bowl LX.
El momento llega en una etapa clave de su carrera. Hace apenas unos días, el originario de Bayamón hizo historia al conquistar el Grammy a Álbum del Año por Debí Tirar Más Fotos, convirtiéndose en el primer artista en español en obtener el máximo reconocimiento de la industria musical. Un disco que, según el propio Benito, nació del deseo de reconectar con sus raíces y de rendir homenaje a la comunidad latina que ha buscado mejores oportunidades en Estados Unidos.
Durante el encuentro con medios, el cantante habló del orgullo de mantenerse fiel a su identidad y de no permitir que los límites externos definan su camino. Recalcó que su historia, su origen y su evolución están profundamente ligados a su música, y que ese mensaje estará presente en el escenario del Super Bowl.
La jornada estuvo cargada de emoción. Apple Music repasó su trayectoria mientras Bad Bunny ingresaba al recinto con “Chambea” de fondo. El artista no ocultó su sensibilidad al recordar a su madre, una de las primeras personas que creyó en su talento cuando aún estaba lejos del estrellato.
Aunque ya había participado en el Super Bowl de 2020 junto a Shakira y Jennifer Lopez, esta nueva invitación lo tomó por sorpresa. El puertorriqueño confesó que nunca persiguió el objetivo de volver como protagonista, ya que su mayor motivación sigue siendo crear, divertirse y conectar con la gente a través de la música.
Ahora, Bad Bunny se prepara para uno de los retos más grandes de su carrera, con una promesa clara: transformar el medio tiempo del Super Bowl LX en una celebración global donde el idioma no sea una barrera y el baile sea el verdadero protagonista.

