ARCHIVO - El príncipe Andrés de Gran Bretaña habla durante una entrevista televisiva en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge, Windsor, el 11 de abril de 2021. (Steve Parsons/Pool Photo via AP, archivo)
El expríncipe Andrés enfrenta una renovada presión internacional para declarar ante el Congreso de Estados Unidos, luego de la publicación de nuevos archivos relacionados con el caso del financiero Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores.
El primer ministro británico, Keir Starmer, consideró que el hermano del rey Carlos III debería responder a las preguntas de los legisladores estadounidenses, al señalar que cualquier persona que posea información relevante tiene la responsabilidad de compartirla. Subrayó además que las víctimas del caso deben ser la prioridad.
Andrés Mountbatten-Windsor fue despojado de sus títulos reales en 2022 y obligado a abandonar su residencia en Royal Lodge, como consecuencia de su relación con Epstein, quien murió en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por delitos sexuales. Su fallecimiento fue declarado un suicidio y estuvo rodeado de controversia.
En noviembre del año pasado, 16 congresistas demócratas enviaron una carta formal al expríncipe para solicitar su testimonio ante la comisión encargada de investigar el caso Epstein. Hasta ahora, Andrés no ha dado respuesta pública a dicha petición.
Los documentos recientemente publicados incluyen correos electrónicos y material gráfico que reavivan el escrutinio sobre figuras públicas vinculadas al financiero. Entre ellos, aparece un mensaje en el que Epstein propone presentar al expríncipe a una joven rusa, aunque no existen pruebas de que el encuentro se haya concretado.
Andrés ha negado reiteradamente cualquier conducta ilegal derivada de su amistad con Epstein. No obstante, Virginia Giuffre lo acusó de haberla agredido sexualmente cuando era menor de edad. En 2022, la demanda fue resuelta mediante un acuerdo extrajudicial millonario, sin que el expríncipe admitiera responsabilidad.

